A menudo, el estrés, la falta de tiempo y los agobios hacen que nos olvidemos de cosas básicas y nos anquilosamos en una rutina que difícilmente tratamos de romper. Cuando nos hemos acomodado en ella, la abrazamos como si fuese un cojín bien mullidito del sofá.

Era un domingo cualquiera, de un fin de semana cualquiera, algo monótono por haberlo pasado en encerrada en casa estudiando. Ella llevaba días aburrida, como desganada y hacía las cosas casi por inercia más que por ganas. Pero esa tarde de domingo hubo algo que la sacó de aquel aburrimiento y fue lo más sencillo del mundo: una sonrisa arrancada por una fugaz visita de sus sobrinos.

Sonreir

A veces, me gusta observar a la gente mientras se hacen fotos. Es curioso ver cómo unos se ponen delante de la cámara con desgana, algunos posan con indiferencia y otros se transforman con posturitas, muecas y sonrisas para recordar ese momento de la manera más feliz posible.

En Santillana del Mar, me encontré en una esquina con este padre que tardó unos 10 minutos en conseguir que los niños sonrieran del modo que él quería.

Sonriendo a papá

Cuando a una le ponen tan fácil poder ayudar de manera sencillísima a gente tan necesitada, sería preocupante negarse a echar un cable.

Eugenia Biedma (@Leuma) ha vuelto a pasarse todo el EBE09 luchando por aquellos que más lo necesitan intentando conseguir dinero detrás de un stand. Creo que su esfuerzo merece la pena y merece que todos ayudemos en la medida en que estemos capacitados.

Los asistentes se prestaron a grabar durante los descansos de las sesiones este vídeo de apoyo a la organización. Ahora, todo el dinero que se consiga con su tráfico en la web, irá para ayudar a los que tanto necesitan que volvamos nuestra mirada hacia sus miserias.

Desde aquí, mi apoyo a Médicus Mundi y mi enhorabuena a personas como Eugenia por entregarse con ese admirable espíritu a su labor.

Hace unos días le expliqué a una niña por qué el perro de la peli se llama “Bolt” y tiene un rayo grabado en su pierna. La niña captó de inmediato que Bolt significa rayo en inglés. Días más tarde, tuvo esta conversación con su madre:

Niña: Mamá ¿sabes cómo se dice “rayo” en inglés?

Madre: ¿Cómo?

Niña: Se dice “bolt”, como el perro de la película de Disney

Madre: Ah ¡qué bien!

Niña: Y mamá… ¿sabes cómo se dice “caliente” en inglés?

Madre: ¿Cómo?

Niña: (J)Hirviendo

Lo juro. Esto ha pasado en la realidad. No es producto de mi imaginación. Los niños son unas esponjas, aunque a veces no sepan ubicar bien lo que van aprendiendo.

Antes o después, todos pasamos de moda. Los juguetes antiguos en los tiempos que corren lo tienen difícil para conquistar a los niños. Muchos de los que fueron juguetes de nuestra infancia andan cogiendo polvo por algún rincón de un armario. Pero en su día fueron grandes compañeros de viaje.

Viejas glorias