BICHOS CALLEJEROS (II)

Sigo redescubriendo Roma a través de las fotos que hice en la escapada de noviembre. Recuerdo perfectamente la noche en la que disparé ésta. Estábamos destrozadas después de casi 12 horas sin parar de caminar y ver cosas. Hacía frío, buscábamos con ganas un sitio donde sentarnos a cenar algo, pero cuando me encontré esta esquina con una farola que iluminaba mágicamente los adoquines de la escalera y a la gente que pasaba bajo ella no supe resistirme a disparar durante un rato.

Tardé en encontrar lo que buscaba, mientras mi madre empezaba a desesperarse. Al final creo que lo conseguí, mejor o peor. Una foto que captara ese instante. El resultado ha sido una fotografía que apenas he necesitado procesar. La primera con la que me sucede esto. Me gusta justamente tal y como la capté. Y a tí ¿qué te parece?

Rincones de Roma

Niños que sacan la lengua…

Me pregunto qué extraña asociación de ideas hacemos cuando somos pequeños para que, nada más vemos aparecer una cámara a nuestro alrededor, nos da por sacar la lengua en lugar de poner nuestra mejor sonrisa como hacemos cuando ya somos mayores. Probablemente será la inocencia que nos evita aquello de tener que posar para la posteridad… ¡qué sano alivio!

:P (II)

:P (I)