A menudo, el estrés, la falta de tiempo y los agobios hacen que nos olvidemos de cosas básicas y nos anquilosamos en una rutina que difícilmente tratamos de romper. Cuando nos hemos acomodado en ella, la abrazamos como si fuese un cojín bien mullidito del sofá.
Era un domingo cualquiera, de un fin de semana cualquiera, algo monótono por haberlo pasado en encerrada en casa estudiando. Ella llevaba días aburrida, como desganada y hacía las cosas casi por inercia más que por ganas. Pero esa tarde de domingo hubo algo que la sacó de aquel aburrimiento y fue lo más sencillo del mundo: una sonrisa arrancada por una fugaz visita de sus sobrinos.
Este verano paseando por Puente Viesgo en nuestro viaje por tierras cántabras me topé con este balcón que me pareció tremendamente español. Hay que ser muy patriota y tener mucho tiempo libre para entretenerse lo que presupongo fueron varias horas pintando de esta manera los tiestos de las macetas ¿o no?
Antes o después, todos pasamos de moda. Los juguetes antiguos en los tiempos que corren lo tienen difícil para conquistar a los niños. Muchos de los que fueron juguetes de nuestra infancia andan cogiendo polvo por algún rincón de un armario. Pero en su día fueron grandes compañeros de viaje.
Ayer dediqué parte del día a la nueva afición por la fotografía. Estoy descubriendo que es una manera diferente de relajarme y aprender al mismo tiempo. Además era día de poner en práctica (o al menos intentarlo) algunas de las cosas que voy aprendiendo mediante libros, blogs, vídeos, consejos, etc.
De todo lo que dijo, creo que hay varias cosas con las que es necesario quedarse:
Es imprescindible conocer nuestro equipo y entender conceptos básicos como el ISO, apertura, velocidad,…
La mejor manera de aprender y no volvernos perezosos es manejar la cámara en modo manual. Así forzaremos el aprendizaje e iremos buscando nuestra creatividad desde el principio
Aprovechar la luz natural y dejar el flash sólo para momentos imprescindibles
Disparar en RAW y aprender a postprocesar las imágenes. Interiorizar eso de que los ordenadores son los actuales cuartos oscuros del revelado. Olvidarse del jpeg y no dejar a la cámara que se la que procese.
Mirar muchas fotografías, preguntarse y analizar
No dejar de aprender y buscar un estilo propio que nos diferencie.
Y obviamente, disfrutar fotografiando
Dejo el vídeo por aquí. Si tienen poco tiempo, vayan al portfolio de imágenes del final.
Ya sabéis que me gusta autodefinirme de manera divertida como un “culo inquieto” por eso de que siempre tengo que estar ocupada con algo y aprendiendo cualquier cosa nueva.
Llevaba bastante tiempo con ganas de aprender a hacer fotos pero hasta hace un par de semanas no me decidí a comprarme una cámara semi-profesional con la que ponerme más en serio.Esto no ha hecho más que empezar. Ahora me queda mucho trabajo por delante pero lo afronto con unas ganas enormes.
Quiero beberme los conceptos que necesito conocer y aprender a disparar, a ver imágenes, a acertar con los encuadres, a fotografiar cosas curiosas, … Me queda mucho por hacer porque acabo de empezar y no pretendo que todavía mis fotos sean buenas.
Abro este proyecto de photoblog como un sitio en el que iros dejando algunas fotografías que me gusten para que me vayáis orientando sobre cosas que tengo que corregir o mejorar a la vez que me dáis consejos.
Por ahora, éste es mi pobre equipo que espero ir engordando poco a poco:
Mi amigo Moeh está de estreno. Lleva tiempo haciendo fotos y por fin se atreve con un fotoblog. También tenéis muchas de las cosas que han pasado por su objetivo en su flickr, pero para ir abriendo boca podéis echar un vistazo a este vídeo de presentación.
Hacía tiempo que tenía esta sección un tanto abandonada por no encontrar buen material que publicar. Sin embargo, esta mañana mi amigo PedroJ y su diario me han dado una buena razón para recuperarla.
No se cuál será el resultado final, pero desde luego a mí el adelanto que han publicado me pone los pelos de punta. Para empezar, no me da excesiva confianza una sección de Nieves Herrero. Esta mujer es empalagosa hasta la saciedad y, si no me creen, lean su “novela” Esa luna rota y verán.
Y para colmo de males está el título de “A solas con Soraya” junto a una sugerente foto que podría llevarnos a pensar -mal pensar- que entre estas dos haya habido algo más que palabras.
Ironías aparte, está claro que esta mujer puede dejarse fotografiar como ella quiera; pero a mí no me gusta. Se le supone una persona de peso político en nuestro país y, quizás soy antigüa, pero verla en el suelo, con vestido vaporoso de gasa, pelo revuelto y mirada penetrante….
A ver ahora qué dicen los de su partido, porque espero que no se olviden de la que montaron con las ministras en Vogue y eso que las fotos no eran ni parecidas.
Han dicho algo…