¿Por qué la venta de entradas es fundamental para el éxito de los festivales de música?

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[Escribí este artículo para Onebox, la empresa de ticketing en la que trabajo como marketing manager. Ahí hablaba de la importancia de la venta de entradas en un sector que mueve miles de fans por todo el mundo. Antes también lo publicaron en su web los amigos de APM]

Los festivales de música mueven fans por todo el mundo

En 1994, el concierto de Rod Stewart en Río de Janeiro reunió a 3.500.000 fans. Unos años después, en 2006, los Rolling Stonesconseguían también que 2.000.000 de seguidores se citasen en esta misma ciudad. Estos son algunos de los conciertos que han pasado a la historia de la música como los más multitudinarios, con cifras realmente impresionantes, pero que hoy en día podrían compararse también con la asistencia a algunos festivales internacionales de música.

Con la primavera se inaugura la temporada festivalera, y con ella, el peregrinaje masivo de jóvenes a las ciudades donde se celebran, movidos por la música. Paradójicamente, mientras la industria de la música tiene que reinventarse y enfrentarse a dificultades, la industria de los festivales está más fuerte que nunca.

Amantes de la música en directo se trasladan a ciudades de todo el mundo para escuchar a sus grupos o artistas favoritos, impulsando un nuevo tipo de turismo que genera un volumen de ingresos cada vez más importante.

Los festivales de música impulsan el turismo de eventos

Los festivales de música gozan de un buen estado de salud, a pesar de la crisis. Las cifras hablan por sí solas. El Primavera Sound, una de las citas obligadas para los fans de la música alternativa, cerró su edición de 2014 con más de 190.000 asistentes y se ha consolidado a lo largo de sus 14 ediciones como un evento cultural de referencia mundial que genera un indudable impacto económico para la ciudad de Barcelona.

Como ejemplo de que los eventos musicales se han convertido en un importante motor económico y generador de negocio en las ciudades, sólo hay que mirar los datos del Primavera Sound. El gasto directo de los asistentes se aproximó a los 40 millones de euros (contabilizando el precio del abono y gastos de alojamiento, transporte, restauración, actividades culturales y compras efectuadas en tiendas de la ciudad) y el impacto del festival sobre la economía catalana se estimó en más de 94 millones de euros.

Así que… ¿Por qué en Onebox creemos que el ticketing es tan importante para el éxito de los festivales?

Para conseguir un éxito rotundo, es imprescindible un buen cartel y una programación potente, por supuesto, pero hay otros factores fundamentales. La capacidad de los organizadores para llegar al mayor número de gente y maximizar sus oportunidades de venta de entradas son también elementos importantes.

Para los promotores de los festivales, evidentemente, la prioridad es aumentar los impactos y alcanzar al mayor número de personas, por lo que contar con una potente red de canales de distribución se convierte en la herramienta clave para triunfar.

Además, para generar el máximo número de oportunidades de compra, el organizador deberá contar con una tecnología que le permita ofrecer a todos los canales de esa red de distribución el 100% de su aforo, sin necesidad de trabajar con divisiones por cupos que le restan capacidad de alcance.

Y por último, su interés será siempre poner al espectador por delante de todo. La satisfacción de sus asistentes dependerá de la facilidad con la que ha conseguido información sobre el festival, qué experiencia ha tenido en la compra de su entrada, cómo han gestionado cualquier posible incidencia o qué sensación tiene durante el acceso al recinto.

Con esto, ya tendremos los ingredientes para que un evento tenga éxito y se convierta en un elemento de generación de negocio en una ciudad: una programación potente, un sistema que permita poner a la venta tus entradas en el máximo número de canales y alcanzar más gente, y una experiencia de usuario sobresaliente.

Películas que ver antes de viajar a África (I): La reina de África

Hace 4 años que me enamoré de África. Fue en mi segundo viaje a este continente cuando me topé con la belleza de Kenia y Tanzania. Allí vi una naturaleza que no sabía que existía, ojos insultantemente brillantes en los rostros de la gente y me sorprendí a mi misma llorando viendo amanecer en el Serengueti y atardecer en el Ngorongoro. Sí, no me da vergüenza reconocerlo: lloré viendo un atardecer, sin otro motivo que la belleza de lo que estaba viendo.

Desde entonces, sólo he podido pensar en volver y por fin en septiembre podré hacerlo. Pasaré 16 días en el Delta del Okavango, unos días en Bostwana y otros en Zimbaue. E incluso es posible que crucemos a Zambia para ver desde allí las cataratas Victoria. Iré contando más cosas del viaje, pero de momento toca empezar a prepararlo y eso para mí significa siempre dos cosas: ver películas y leer libros. Aquí la primera: La reina de África.

Al estallar la Primera Guerra Mundial (1914-1918), Charlie Allnut (Humphrey Bogart), un rudo capitán de barco con tendencia a la bebida, y Rose Sayer (Katherine Hepburn), una estirada y puritana misionera, huyen de las tropas alemanas en una ruinosa embarcación, con la que deben remontar un peligroso río. Son, a primera vista, dos seres antagónicos, incompatibles, pero la convivencia y, sobre todo, las penalidades que tendrán que afrontar juntos para sobrevivir harán cambiar radicalmente su relación.

Un rodaje particular

Cuentan por ahí que el único empeño de John Huston a la hora de emprender este proyecto fue que, aprovechando la ocasión de visitar África, podría cazar en las pausas de rodaje algún que otro elefante. Huston era un consumado cazador y mantenía más de un punto en común con Ernest Hemingway.

Por ello, es más que posible que todos los rumores que rodean a  esta película y que tan certeramente reflejó Clint Eastwood en su sobresaliente Cazador blanco, corazón negro, se acerquen mucho a la realidad. El filme fue rodado en Uganda y las secuencias fluviales se filmaron en el río Lualaba. El rodaje tuvo lugar en condiciones terriblemente duras y tanto los actores como el equipo técnico pasaron mil penalidades. Todos los integrantes del equipo (Katherine Hepburn incluida, así como Lauren Bacall que fue a visitar a su marido) sufrieron horribles diarreas debido a las insalubres aguas que tuvieron que beber.

Cuentan las malas lenguas (y existen testimonios bastante fidedignos al respecto) que sólo dos personas se libraron de tan molesta agonía: John Huston y Humphrey Bogart. ¿La explicación? Sencilla: ninguno de los dos probó ni una sola gota de agua pues los únicos líquidos que ingerían venían embotellados y se caracterizaban por una elevadísima graduación.

Películas para conocer Irlanda (VIII): Jimmy’s Hall

Aunque hace ya más de 2 años que volví de la aventura irlandesa de vivir en Dublín, todavía me dura (y no creo que se vaya nunca) el amor por el país color verde esmeralda. Por eso cada vez que me cruzo con alguna película que cuente cualquier cosa de allí, me lanzo a verla de inmediato.

Acabo de terminar Jimmy’s Hall -basada en una historia real- y me ha servido para descubrir uno más de los capítulos tan feos de su historia pero que me hace recordar que los irlandeses quizás sean de los mejores y más solidarios que uno puede encontrar por Europa. Narra la deportación a Estados Unidos en 1933 de James Gralton, el líder en Leitrim del Grupo Revolucionario de los Trabajadores (Revolutionary Worker’s Group), el antecesor político del Partido Comunista de Irlanda.

Películas para conocer Irlanda Jimmys Hall

En 1921 El pecado de Jimmy Gralton fue construir un salón de baile en un cruce de caminos rurales en una Irlanda al borde de la guerra civil. El Pearse-Connolly Hall era un lugar donde los jóvenes podían venir a aprender, a discutir, a soñar… pero, sobre todo, para bailar y divertirse. Mientras la popularidad de la sala crecía, su reputación socialista y de espíritu libre atrajo la atención de la iglesia y los políticos, que obligaron a Jimmy a cerrar la sala y huir a Estados Unidos.

Una década más tarde, en el apogeo de la Gran Depresión, Jimmy vuelve a casa para cuidar de su madre e intentar vivir una vida tranquila. La sala se encuentra abandonada y vacía, y a pesar de las súplicas de los jóvenes locales, permanece cerrada. Sin embargo, mientras Jimmy se reintegra en la comunidad y descubre la creciente pobreza y opresión cultural, el líder y activista en su interior resurge. Pronto tomará la decisión de reabrir la sala y es ahí cuando tendrá que afrontar lo que suceda.

Me he sumado a #Dressember: dar visibilidad a los derechos de las mujeres

Hace unos días conocí a través de Inma Ferragud el movimiento #Dressember, una fundación que utiliza la moda para defender a las mujeres que sufren cualquier tipo de explotación o abuso por su feminidad.

Como ella y muchas otras, yo también uso vestidos y faldas y eso no debería (aunque parezca una obviedad) transmitir a nadie el mensaje de que soy menos profesional por ello. Tenemos derecho a llevar todas las faldas y vestidos que queremos, sin tener que aguantar como dice Inma a babosos a nuestros alrededor que hagan comentarios sobre nuestro atuendo. Me parece muy significativo esto que Inma cuenta:

Una vez, me dijeron tras una reunión: “Has estado brillante. Solo te ha faltado sonreír”. A un hombre nadie jamás se lo hubiera dicho. Se habrían quedado en “brillante”.

Para que nadie se sienta en el derecho de hacer comentarios por nuestra feminidad, hemos creado un grupo en España para dar visibilidad a esta iniciativa global: Spanish Girlvolution.

Subiremos fotos de nuestras piernas y os animaremos a que a cambio donéis algo de dinero para esta campaña contra el abuso que sufren las mujeres. ¿Os animáis? Podéis donar a través de mi perfil: http://support.dressemberfoundation.org/aasuero ;-)

En 2013, los participantes Dressember en 32 países en global recaudaron más de 165.000 dólares para apoyar el trabajo de la Misión Internacional de Justicia. En 2014, la campaña Dressember volverá a apoyar la labor de IJM (www.ijm.org) para rescatar y recuperar a las víctimas de la trata y la opresión violenta a las mujeres.

 

Cosas que Google sabe sobre ti pero no te oculta

No voy a descubrir la rueda: Google vive de la publicidad. Cuando te creas una cuenta en su servicio, ambos hacéis un pacto. Simple: ellos te dan servicios brutales como el mejor email o el mejor buscador de manera gratuita y a cambio tú les pagas dándoles tus datos y dejando que te conozcan.

A Google le interesa conocer tu perfil, qué cosas buscas en la red, cuáles son tus intereses, qué compras, por qué zonas te mueves, cuánto viajas… No van a usar esos datos para plantarse en la puerta de tu casa y pedirte matrimonio, los quieren para lanzarte publicidad de productos que podrían gustarte y conseguir ingresos con esos anuncios.

Google no te pregunta si te parece bien o mal que recopilen tus datos, sencillamente son sus condiciones. Si lo quieres bien; si no, siempre puedes buscar en Yahoo! o volver a Hotmail :P

En cualquier caso, no intentan engañarte y ponen a tu disposición herramientas para que sepas qué saben exactamente de ti.

Cosas Google Sabe

6 enlaces con los que Google te enseña lo que sabe de ti

(sacados de este magnífico artículo en medium)

1. Lo que Google ve de ti

Tiene un perfil básico de cómo eres: tu edad, tu sexo, tus intereses. Y usa esos datos para enseñarte anuncios.

https://www.google.com/ads/preferences/

2. Tus movimientos

Si eres usuario de Android, tu móvil les manda información de dónde has estado en cada momento. Puedes revisar todo tu historial y exportarlo aquí.

https://maps.google.com/locationhistory

3. Tu historial de búsquedas

Google guarda cada búsqueda que has hecho. Y también cada enlace en el que has hecho click.

https://history.google.com

4. Los dispositivos desde los que has accedido a tu cuenta Google

Si te preocupa saber si alguien más ha podido estar usando tu cuenta, aquí puedes consultar una relación de todos los terminales desde los que se ha accedido a tu cuenta, su dirección IP y una localización aproximada

https://security.google.com/settings/security/activity

5. Las apps y extensiones que están accediendo a tus datos de Google

Aquí encontrarás un listado de todas las apps a las que has dado permisos para acceder a tu cuenta. Puedes revisarlas y decidir si quieres quitar el acceso a esos datos de alguna de ellas.

https://security.google.com/settings/security/permissions

6. Exporta todos tus datos de Google

Puedes llevarte tus datos a donde quieras: tus marcadores, emails, contactos, archivos de gdrive, videos, fotos, etc

https://www.google.com/takeout