<Mario_Benedetti

Conocí a Mario Benedetti hace unos 7 años y me enamoré de sus versos desde el principio. Recuerdo que había leído vagamente y por encima algunos de sus poemas pero tampoco me había interesado más en él. Andaba yo por segundo curso en la facultad cuando mi querido amigo Moeh me propuso que nos regalásemos un libro para celebrar Sant Jordi.

Esa misma mañana nos encontramos en la librería de la Fnac de la calle Preciados. Curiosamente, los dos teníamos en la mano para comprar el mismo libro de poemas de Benedetti. Una típica antología. Yo se lo iba a comprar a él porque sabía que le gustaba y como una especie de agradecimiento por haberme animado a empezar a leerlo; él seguro que tenía previsto regalármelo a mí en un fácil intento de que el uruguayo acabase conquistándome.

Fue gracioso descubrirnos con el mismo ejemplar entre las manos. Nos dijimos un rápido hola, sonreímos al vernos cazados y cada uno siguió por su lado. Después de aquello, decidí que tenía que cambiar la elección. Ahora mismo ni recuerdo qué es lo que elegí al final. Probablemente alguno de esos libros de política que le gustan.

Por la tarde, ya en la facultad, intercambiamos la sorpresa. Y ahí estaba mi libro de Benedetti. Recuerdo que aquel año adquirí una costumbre que me encantó. Cada noche, justo antes de irme a la cama, leía un nuevo poema.

Hoy me he levantado con la triste noticia de que Mario nos dice adiós con 88 años y desde su tierra, Montevideo. Muchos le recordaremos de una u otra manera. A mí su marcha me recuerda que tengo que animarme a leer más de su obra y aprender del que muchos han llamado el escritor de la ironía y el compromiso. Es una asignatura pendiente desde hace tiempo.

Se que conozco su obra vagamente, pero me atrevo a decir que quizás Táctica y Estrategia sea uno de sus mejores poemas. Al menos para mí.

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
.
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
.
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
.
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
.
no haya telón
ni abismos
.
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.

Fotografía: El País

Hacía tiempo que no hablaba de nada relacionado con la Iglesia. Leo esta mañana que Benedicto VXI está defendiendo la beatificación de Pío XII en el 50 aniversario de su muerte. No sé mucho de este tipo, pero lo relaciono con muchos que lo tachan de nazi, profundo antisemita y de haber ignorado los horrores del holocausto. Así que se me antoja enterarme un poco de la historia.

pio1 No tardo ni un segundo en encontrar abundante información. Eugenio Pacelli, conocido como pontífice por Pío XII, destaca efectivamente por su declarado antisemitismo y su escandaloso silencio ante el genocidio judío durante la Segunda Guerra Mundial.

John Cornwell investigó ansiosamente sobre su personalidad y los motivos que pudieron llevarle a apoyar al régimen de Hitler. Tras publicar “El papa nazi” se preguntaba ¿cómo podría haber traicionado a los judíos un Papa que en principio creía tan Santo?

Algunas de sus conclusiones suenan escalofriantes: Pacelli no escuchó las protestas de los obispos católicos alemanes contra el antisemitismo nazi; reconoció al Tercer Reich que sus políticas antisemitas eran asuntos internos de Alemania en los que la Iglesia no debía inmiscuirse; y estaba convencido de que los judíos se habían procurado su suerte (llegó a decir que Los judíos eran responsables de su destino, Dios los había elegido, pero ellos negaron y mataron a Cristo. Y cegados por su sueño de triunfo mundial y éxito materialista se merecían la ruina material y espiritual que se habían echado sobre sí mismos).

Y es aquí donde me pregunto ¿cómo apoya un Papa a Hitler sin ser en su momento descaradamente criticado por ello? Intuyo que supo hacerlo bien. Pío XII se declaraba abiertamente antisemita y reveló tener menos amor por los judíos que por el resto de seres. Por eso no tuvo problema en firmar un acuerdo con el dictador.

En 1930, Hitler había logrado su triunfo electoral y necesitaba un trato con el Vaticano para asegurarse el éxito dejando fuera de juego al catolicismo político en Alemania. Tras negociar con Pacelli, tuvo lugar la firma de un Concordato entre ambas partes. Mediante la firma, se garantizaba a Pacelli el derecho a imponer un nuevo Código de Leyes Canónicas sobre los católicos de Alemania. A cambio, Pacelli colaboraría en el retiro de los católicos de la actividad política y social.

Los judíos fueron las primeras víctimas del Concordato. Hitler se amparó en el respaldo de la Iglesia Católica al hablar de su lucha urgente contra el judaísmo internacional y los obispos alemanes que protestaban contra la persecución semita en Alemania jamás fueron escuchados por el Papa.

Intento buscar otra explicación histórica a este asunto. También encuentro algunos datos. La iglesia tenía problemas a principios del siglo XX. Los regímenes liberales se alzaban contra sus valores medievales. La igualdad, libertad y fraternidad chocaban de frente con sus percepciones absolutistas y su rigidez estructural. Y las corrientes intelectuales cuestionaban la Biblia.

El poder del Papado estaba reducido al mínimo y se hacía urgente la formación de alianzas. Pío XII no sólo apoyó a Hitler, sino que hizo lo mismo con Franco y Mussolini. Al parecer, por motivos estratégicos y coyunturales del momento. Los tres concordatos que la Iglesia firmó con dictadores totalitarios mostraban las coincidencias ideológicas que el Vaticano tenía con esos regímenes: el desprecio por los valores democráticos, el antijudaísmo militante y la fobia al comunismo bolchevique ateo.

De todo esto saco una conclusión. Entiendo que Pío XII se viera obligado a apoyar el antisemitismo para defenderse. pero una vez más me pregunto ¿por qué la Iglesia siempre tiene que andar metiéndose en asuntos de política?

Ahora intento entender por qué Benedicto XVI quiere beatificarlo y no le encuentro sentido. Será porque se me estaba olvidando que fue miembro de las juventudes nazis y soldado de Hitler en las baterías antiaéreas. Ay, ¡qué mala memoria!


Hay gente que sirve para buscarse la vida y logran sobrevivir aún sin tener un trabajo como dios manda. No es algo que creo merezca la pena ser aplaudido porque, en mi opinión, la mayoría no trabaja básicamente porque no quiere y esos desde luego no tienen mi respeto.

Pero reconozco que hay gente que tiene arte para vivir así y se ganan la simpatía de cualquiera con quien se crucen. Es el caso de “La Pantojita de Triana“, una señora que se pasea con su guitarra en la mano por los bares de Sevilla. Lo curioso es que no sabe cantar, ni tocar la guitarra y ni siquiera se sabe las letras de las canciones. Pero sabe muy bien sacarte una carcajada.