Hellas Hell, una mirada a la inmigración en Grecia y pagar a la salida del cine

Hace un par de meses escuchaba hablar del proyecto Hellas Hell por primera vez. Sabiendo que Antonio Rull andaba detrás de ese trabajo, he esperado impaciente a ver el resultado final hasta hoy.

Antonio, Gabriel y Romina se han hecho muchas preguntas, han intentado responderlas y nos enseñan las conclusiones. Nos acercan una realidad que a muchos nos ha sorprendido por desconocida: Grecia como principal entrada a Europa de inmigrantes que buscan alcanzar el sueño de una mejor vida que nunca llega. Se juegan la vida para colarse en un camión y cambiar su destino. Pero no lo consiguen. Grecia para ellos no es la Europa que esperaban. Y entonces comienzan a planear de nuevo cómo salir de ese país y escapar a otro mejor. La persecución, la burocracia y el día a día son los peores enemigos.

Además de todo eso, Antonio, Gabriel y Romina nos dan una lección de cómo innovar en el sector audiovisual. ¿Reclamabas conocer esta historia? Perfecto. La han trabajado para tí con sus propios recursos. Mírala, disfruta y evalúa su trabajo. Después de haberlo visto, valora el esfuerzo y aporta el dinero que creas que merecen y que les permitirá en el futuro seguir poniendo en marcha proyectos de este tipo.

Es justo. De hecho, es más que justo. Es Pay After View. No pagas antes de ver una cosa, como no pagas una prenda antes de comprobar que te sienta bien. Antonio lo decía esta mañana en su blog; estás pagando a la salida del cine. Periodismo riguroso, responsable y de calidad. Ese periodismo que casi siempre falta pero que algunos nos regalan.

“Hellas Hell: El infierno de los refugiados en Grecia” from Sinergy Project on Vimeo.

BICHOS CALLEJEROS (III)

De esta foto recuerdo el fuerte viento que puede llegar a hacer en Edimburgo, a pesar de ser agosto. Al caer la tarde decidimos subir a Calton a ver la puesta de sol. Nos costó un poco la subida, porque las rodillas se resienten después de más una semana por el norte de Escocia entre montañas que hay que investigar para llegar a escondites secretos. Pero la subida acabó mereciendo la pena. Casi por primera vez desde nuestra llegada el sol aguantaba en lo alto y las nubes cubrían el cielo sin mojarnos.

Nubes sobre edimburgo

Ámsterdam

Cuando se publique este post, estaré despertando en Ámsterdam con tres maravillosos días por delante para disfrutar de una ciudad que me enamoró hace un par de años cuando pasé como un rayo por allí por motivos de trabajo. Tengo unas ganas enormes de descubrir qué esconde esta pequeña venecia del norte.

Desde hace unos meses me propuse cuidar la que es la mayor pasión que tengo: viajar. Creo que no hay nada que me ilusione más y que me haga disfrutar con tanta intensidad. La emoción empieza en el mismo instante en que compro el billete de avión. A partir de ahí, buscar alojamiento, bichear guías de viaje, buscar consejos, ojear fotografías, ver documentales sobre la ciudad…. para al final llegar a lo mejor: pisar suelo en el destino y disponerte a disfrutar. Y a la vuelta, recordar instantes inmortalizados en fotografías y escribir impresiones y lugares vistos para quienes en un futuro me pidan consejo.

Desde que me propuse mimar esta pasión más aún de lo que lo hago hace más o menos un año, he hecho bien los deberes. Escocia en verano, Roma en otoño y Barcelona y Ámsterdam en invierno. Prometo contar a la vuelta.

huella-digital-thumb2536043De vez en cuando nos encontramos justo con lo que llevábamos tiempo deseando leer en alguna parte. A través de Luis Rull, llego a este artículo cargado de grandes verdades que muchos piensan pero no quieren pensar… por aquello de tener miedo de la realidad que nos rodea. ¿Estamos en tiempos de exilio inteligente? Carlos Mármol nos contesta.

En su blog pueden leer el artículo completo, pero no me resisto a entresacar algunas frases.

(…) Los hechos no son nuevos. Aunque hay que admitir que hasta hace poco eran silenciosos. Privados. Íntimos. Un hijo que se iba y que volvía distinto. Una hija a la que le daban la beca Erasmus. Alegría y terror. Un sobrino que se marchaba a ver mundo y que empezaba a darse cuenta de que La Campana, más que el Aleph de Borges, era simplemente una mera confluencia de calles. En realidad, ni siquiera llega a plaza (…)

(…) Después de lustros financiándonos a través de los fondos de cohesión, la locomotora europea busca aquí los cerebros que necesita su economía a un coste aceptable. De donde se deduce que, pese a las inversiones en infraestructuras y a toda la cantinela de las sucesivas modernizaciones, el capítulo humano no lo hemos trabajado nada bien. ¿Si no valoramos lo que tenemos por qué ellos no iban a hacerlo? (…)

(…) Es una cuestión fundamentalmente de entorno. El paisanaje que contempla cualquiera que haya viajado un tiempo y viva en Sevilla, al menos en los círculos concéntricos por los que discurre la ciudad oficial, es la principal invitación al exilio. Castas, linajes (nuevos y antiguos, ideológicos y de sangre), favoritismo y, en general, cierta atonía intelectual. Toda la energía se nos va en el circo: cofradías, subvenciones y la guerra eterna por ganar espacios de representación social (…)

(…) Si se van los cerebros será una tragedia, dicen. Depende. La única forma de que una sociedad, Sevilla en este caso, se dé cuenta de que su teatro cotidiano es absurdo es que un día, sin esperarlo, se quede sin auditorio. Sin aplausos. Igual hasta resulta ser un comienzo. Quién sabe. (…)

Roma

Rome, just behind the cornerSon las 9 de la mañana. Me quedan 5 horas de trabajo y después… tendré por delante 5 días en Roma en la mejor compañía. No es un mal balance. Además, me servirá de relax y desconexión después del último mes y del periodo de incertidumbre que creo se avecina nada más vuelva.

Me marcho a la ciudad del tíber, las siete colinas, los museos, el vino, el expresso, la pasta y la pizza, la mitología, el recuerdo de los grandes imperios… Después del EBE y de unos 2 meses de ir a mil por hora por múltiples razones, esto me obligará a echar el freno.

En principio, me resulta un viaje atípico. En cualquier otro momento llevaría perfectamente leido y preparado cada sitio que voy a visitar, cada restaurante al que ir, cada esquina en la que parar a tomar un café. Creo que será mi primer viaje con tanto factor sorpresa.

Prometo aprovecharlo, contar y traer muchas fotos. Eso me servirá de excusa para retomar el blog, de nuevo en estado de semi-abandono. Nos leemos a la vuelta.