BICHOS CALLEJEROS (III)

De esta foto recuerdo el fuerte viento que puede llegar a hacer en Edimburgo, a pesar de ser agosto. Al caer la tarde decidimos subir a Calton a ver la puesta de sol. Nos costó un poco la subida, porque las rodillas se resienten después de más una semana por el norte de Escocia entre montañas que hay que investigar para llegar a escondites secretos. Pero la subida acabó mereciendo la pena. Casi por primera vez desde nuestra llegada el sol aguantaba en lo alto y las nubes cubrían el cielo sin mojarnos.

Nubes sobre edimburgo

Cosas de Escocia (IV) – Alehop

Bailar con un paraguas en medio de la Royal Mile sobre una cuerda haciendo un impresionante juego de equilibrio es posible en Edimburgo. Este hombre conquistó a prácticamente todo el mundo que paseaba por esa zona aquella tarde. Nos tuvo más de media hora contemplando cómo sus músculos le sujetaban sobre una delgada línea mientras hacía lo que mejor sabía hacer.

Al final, nos recordó que los espectáculos en la calle no son del todo gratuitos. Los artistas nos ofrecen su arte y a cambio esperan una recompensa económica. Me parece justo. Así que nos dijo aquello de «This is my art, this is my heart… and this is my hat«.

Cosas de Escocia (IV) - Alehop