BICHOS CALLEJEROS (III)

De esta foto recuerdo el fuerte viento que puede llegar a hacer en Edimburgo, a pesar de ser agosto. Al caer la tarde decidimos subir a Calton a ver la puesta de sol. Nos costó un poco la subida, porque las rodillas se resienten después de más una semana por el norte de Escocia entre montañas que hay que investigar para llegar a escondites secretos. Pero la subida acabó mereciendo la pena. Casi por primera vez desde nuestra llegada el sol aguantaba en lo alto y las nubes cubrían el cielo sin mojarnos.

Nubes sobre edimburgo

Cosas de Escocia (IV) – Alehop

Bailar con un paraguas en medio de la Royal Mile sobre una cuerda haciendo un impresionante juego de equilibrio es posible en Edimburgo. Este hombre conquistó a prácticamente todo el mundo que paseaba por esa zona aquella tarde. Nos tuvo más de media hora contemplando cómo sus músculos le sujetaban sobre una delgada línea mientras hacía lo que mejor sabía hacer.

Al final, nos recordó que los espectáculos en la calle no son del todo gratuitos. Los artistas nos ofrecen su arte y a cambio esperan una recompensa económica. Me parece justo. Así que nos dijo aquello de “This is my art, this is my heart… and this is my hat“.

Cosas de Escocia (IV) - Alehop

Cosas de Escocia (III) – Ladies Walk

Una de las primeras paradas por el norte de Escocia fue la ciudad de Inverness. Pequeña para ciudad, grande para pueblo. La llaman la capital de las Highlands. Pasar por allí es sólo un breve anticipo para la vista de lo que queda por pasar ante tus ojos una vez te adentras en el verdadero corazón de las tierras escocesas del norte.

El tráfico era horrible y pronto entendimos por qué. El lago Inverness atraviesa toda la ciudad y consecuentemente hay multitud de puentes que son la única forma posible de comunicar un lado con el otro. Pasemos por una zona algo alejada del bullicio del centro y nos encontramos con sucesivos puentes peatonales. Me llamó poderosamente la atención éste por el que ¿alguna vez sólo pudieron caminar mujeres?

Cosas de Escocia (III) - Ladies Walk

COSAS DE ESCOCIA (II) – Loco suelto

Edimburgo en Agosto es un hervidero de gente. Hacer coincidir tu viaje con el festival Fringe es una apuesta de la que seguro nadie puede arrepentirse. Las calles se llenan de artistas que te regalan aquello que mejor saben hacer: dar espectáculo.

En medio de la marea de gente apareció un grupo de unos 8 hombres que parecían auténticos majaretas recién salidos de un psiquiátrico. Caminaban a paso lento, muy lento… como aburridos; pero clavaban sus esquizofrénicas miradas en todos los que se atrevían a mantenerse cerca.

Cosas de Escocia (II) - Loco suelto por Edimburgo

Cosas de Escocia (I) – Culo sugerido

Paseando por Edimburgo en agosto puedes encontrarte casi de todo. Cuando me encontré con esta chica en la calle, no pude resistirme a disparar. Era mediodía, por lo que me pasé un rato adivinando si esta chica venía de una fiesta que se había prolongado toda la mañana o si iba de camino a otra que empezada quizás demasiado temprano.

Al final, no llegué a ninguna conclusión. Probablemente la verdad sea que directamente le gustan las faltas ligeramente cortas.

Cosas de Escocia (I) - Culo sugerido