Me he sumado a #Dressember: dar visibilidad a los derechos de las mujeres

Hace unos días conocí a través de Inma Ferragud el movimiento #Dressember, una fundación que utiliza la moda para defender a las mujeres que sufren cualquier tipo de explotación o abuso por su feminidad.

Como ella y muchas otras, yo también uso vestidos y faldas y eso no debería (aunque parezca una obviedad) transmitir a nadie el mensaje de que soy menos profesional por ello. Tenemos derecho a llevar todas las faldas y vestidos que queremos, sin tener que aguantar como dice Inma a babosos a nuestros alrededor que hagan comentarios sobre nuestro atuendo. Me parece muy significativo esto que Inma cuenta:

Una vez, me dijeron tras una reunión: “Has estado brillante. Solo te ha faltado sonreír”. A un hombre nadie jamás se lo hubiera dicho. Se habrían quedado en “brillante”.

Para que nadie se sienta en el derecho de hacer comentarios por nuestra feminidad, hemos creado un grupo en España para dar visibilidad a esta iniciativa global: Spanish Girlvolution.

Subiremos fotos de nuestras piernas y os animaremos a que a cambio donéis algo de dinero para esta campaña contra el abuso que sufren las mujeres. ¿Os animáis? Podéis donar a través de mi perfil: http://support.dressemberfoundation.org/aasuero 😉

En 2013, los participantes Dressember en 32 países en global recaudaron más de 165.000 dólares para apoyar el trabajo de la Misión Internacional de Justicia. En 2014, la campaña Dressember volverá a apoyar la labor de IJM (www.ijm.org) para rescatar y recuperar a las víctimas de la trata y la opresión violenta a las mujeres.

 

Yo también le digo al hambre que se meta con alguien de su tamaño

Cada noche en el mundo 300 millones de niños se van a la cama con hambre. En España, más de dos millones viven bajo el umbral de la pobreza. De las más de 25.000 personas que mueren cada día de hambre, el 75% son niños menores de 5 años y mueren por causas que podrían evitarse.

Son cifras que todos imaginamos, aunque no nos paremos a analizarlas para no sentirnos tan mal como me siento yo ahora mismo. 300 millones de niños se acuestan con hambre mientras yo, algún día, ni siquiera tengo ganas de cenar porque me he hinchado a frutos secos y cerveza con amigos en algún bar.

Yo sola no voy a cambiar el mundo, pero puedo ayudar un poquito. Dar un pasito de enano para apoyar el salto de gigante que hace falta para mejorar las cosas.

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Esta mañana he recibido la camiseta con la que me veis en la foto de Ayuda en Acción. Ellos han puesto en marcha la campaña Dile al hambre que se meta con alguien de su tamaño para recordarnos que, mientras nosotros nos pegamos las comilonas navideñas, muchos OTROS PASAN HAMBRE. Así lo han contado en el blog. Continue reading

“SOMOS” te pide que salgas a la calle con una prenda del revés

Todos somos solidarios por naturaleza. O deberíamos serlo. En cualquier caso, ayudar a los demás sienta bien, muy bien. El 8 de junio tienes la oportunidad de sentirte bien, formando parte de algo y ayudando a los demás. ¿Qué tienes que hacer? Algo fácil: sal a la calle con una prenda del revés. O tuitea con #somosasi para poner el mundo del revés.

En nuestro país existen más de 3 millones de personas que colaboran regularmente con una ONG y aportan más de 500 millones de euros al año. Aunque esta cifra sólo representa un 8% de la población, es un grupo muy importante para las organizaciones ya que con su aportación, por pequeña que sea, hace posible la atención a millones de personas en España y en países menos desarrollados.

Un grupo de ONG’s quieren mostrar su agradecimiento a todos los que disfrutan siendo solidarios, hacerles un homenaje e invitar a mucha más gente a que se una a ellos. Lo hacen con SOMOSuna iniciativa que agrupa un gran número de estas organizaciones con la finalidad de fomentar la solidaridad en la sociedad en la que vivimos y reconocer la labor de los que trabajan con ellos. 

Hellas Hell, una mirada a la inmigración en Grecia y pagar a la salida del cine

Hace un par de meses escuchaba hablar del proyecto Hellas Hell por primera vez. Sabiendo que Antonio Rull andaba detrás de ese trabajo, he esperado impaciente a ver el resultado final hasta hoy.

Antonio, Gabriel y Romina se han hecho muchas preguntas, han intentado responderlas y nos enseñan las conclusiones. Nos acercan una realidad que a muchos nos ha sorprendido por desconocida: Grecia como principal entrada a Europa de inmigrantes que buscan alcanzar el sueño de una mejor vida que nunca llega. Se juegan la vida para colarse en un camión y cambiar su destino. Pero no lo consiguen. Grecia para ellos no es la Europa que esperaban. Y entonces comienzan a planear de nuevo cómo salir de ese país y escapar a otro mejor. La persecución, la burocracia y el día a día son los peores enemigos.

Además de todo eso, Antonio, Gabriel y Romina nos dan una lección de cómo innovar en el sector audiovisual. ¿Reclamabas conocer esta historia? Perfecto. La han trabajado para tí con sus propios recursos. Mírala, disfruta y evalúa su trabajo. Después de haberlo visto, valora el esfuerzo y aporta el dinero que creas que merecen y que les permitirá en el futuro seguir poniendo en marcha proyectos de este tipo.

Es justo. De hecho, es más que justo. Es Pay After View. No pagas antes de ver una cosa, como no pagas una prenda antes de comprobar que te sienta bien. Antonio lo decía esta mañana en su blog; estás pagando a la salida del cine. Periodismo riguroso, responsable y de calidad. Ese periodismo que casi siempre falta pero que algunos nos regalan.

“Hellas Hell: El infierno de los refugiados en Grecia” from Sinergy Project on Vimeo.

Lo que debería venir tras el cierre de Megaupload

Ayer se conocía el cierre de Megaupload por el FBI y el encarcelamiento de sus principales responsables. Justo en ese momento, la red empezaba a arder de nuevo y aún hoy lo seguirá haciendo. Gran parte de las opiniones que leía (la mayoría) me parecían desmesuradas y demagogas; comparar el cierre de megaupload con Guantánamo me parece excesivo e innecesario.

Está claro que las consecuencias del cierre de este tipo de webs son importantes y que los que pierden (como casi siempre) son los usuarios. Pero la cuestión principal para mí es si ahora industria y usuarios serán capaces de dar un paso más para defender el mayor acceso a la cultura por el que todos nos rasgamos las vestiduras y una de las grandes cualidades que amamos de internet.

Anoche hablaba con Xosé y Antonio en Facebook de este tema en una conversación de la que saqué reflexiones importantes. Xosé escribía en su muro:

El cierre de Megaupload no es sino la mejor oportunidad para que la industria ofrezca un servicio -siquiera- parecido y a un precio asequible. ¿Diez euros al mes para un Netflix global? ¿Tampoco pagaríamos ni eso? ¿De verdad somos tan ratas y ellos tan arcaicos?

Dijo justo lo mismo que estaba pensando yo. Muchos me crucificarán, pero no me parece mal el cierre de Megaupload en sí mismo. Es más, creo que es normal que lo cerrasen. No soy una experta en leyes y comprendo el argumento de que enlazar no es delito y que los que colgaban los archivos no eran los dueños de la web, pero era descarado que el uso que se hacía de este servicio era en el 99% de las veces relacionado con contenidos con derechos de autor.

Yo misma uso Megaupload, cuevana.tv o Series Yonkis de manera intensa (veo al menos un capítulo de alguna serie al día), pero sabiendo que hago algo que no está bien. La pregunta es ¿por qué lo hago? Sencillamente porque la industria no me ofrece una alternativa razonable la mayoría de las veces para acceder a esos contenidos de manera fácil y a un coste lógico. Cuando lo encuentro, pago por esos contenidos sin problema. Alquilo películas con frecuencia en itunes a mayor calidad, compro libros en edición electrónica en Amazon y en los últimos meses he comprado 5 discos de música en itunes a 0,99€ por canción.

Son costes razonables. Igual es que soy demasiado optimista, pero quiero creer que la gente estaría dispuesta a pagar por consumir los contenidos que quiere siempre que se los ofrezcamos con los accesos que exige la tecnología actual y a un precio asumible. Retomo aquí lo que le decía Enrique Dans a Lucía Etxbarría hace unas semanas y que suscribo al 100%:

Lo que deberías hacer es tratar de hacerle una propuesta que no pudiese rechazar: que tu obra estuviese disponible de manera tan sencilla para él o ella, que no le compensase irse a buscarla por ahí.

La cuestión principal ahora es saber si la industria está dispuesta a ofrecer los contenidos en esas condiciones y por desgracia, hasta ahora parecen negados a hacerlo. Les parece que la solución es cerrar páginas que distribuyen de manera ilegal pero sin presentar alternativas nuevas, permaneciendo anclados en el pasado y defendiendo un modelo de distribución que ni funciona ni va a volver a funcionar. Los datos de negocio de megaupload no deberían darles miedo, deberían darles envidia.

Hay quienes han sabido montar un nuevo sistema de distribución que deja beneficios. ¿Qué pasaría si, en lugar de demonizarlo, condenarlo y destruirlo, aprendieran de él para montar algo similar que supliera las demandas? La industria hasta ahora ha perdido esa oportunidad o la ha ignorado, pero quiero creer que algún día recogerán el guante. Llamadme optimista.

El problema ahora mismo para los usuarios como yo es: ¿quién me va a ofrecer ahora mismo los contenidos que descargaba de Megaupload? ¿cómo voy a conseguir ver el lunes los capítulos de las series americanas que emiten el domingo por la noche? Si conseguimos que salga una alternativa buena, ganaremos todos. ¿Funcionará YouZee? Si nadie lo ofrece, la cultura volverá a salir perdiendo. Queremos otra forma de comprar y que ellos cambien la forma de vender. 

 

Ilustración: Alex Dukal