NOS VAMOS DE PUENTE

Como sabéis, los lunes siempre se me hacen muy cuesta arriba. Pero cuando se va acercando el ocio del fin de semana, se me ilumina la cara. Normal ¿cómo no? Y si es un fin de semana tan largo como éste que nos dura 4 días, más todavía si cabe.

Sevilla es una delicia en esta época. Sol, buen tiempo, olores, sabores, cervezas, terrazas, tapitas, paseos, sentarse a la sombra, respirar hondo, el río, los amigos, las copas…. Todo sabe y suena mejor en Sevilla en primavera.

Hace sólo 3 días que se fueron Tefa y Jose después de pasar un genial fin de semana. Y esta tarde me llega otra esperadísima visita. Tendremos por aquí a Nata y Diego para disfrutar de la ciudad y el tiempo libre. Estoy deseando.

Volveremos a patearnos las calles, a pelearnos por pedir una cerveza fría, a decir que no podemos comer más, a tomarnos un helado en Rayas, a beber unas copas al lado del río, …..

Feliz puente a todos y, si no escribo por aquí antes, nos leemos a la vuelta.

Hasta entonces, decidme… ¿qué cosas nunca dejaríais de enseñar a alguien que viene de visita?

ZAPLANA CAMBIA A RAJOY POR TELEFÓNICA

Lo sospechábamos desde hacía tiempo. Zaplana iba a durar poco como diputado raso en el Congreso. Una persona que se cree tan grande (… xxxxx…… me quedo con las ganas de poner aquí un refrán algo escatológico que muchos se imaginan), no se podía quedar en lugar tan poco destacado.

Ahora ya es oficial. Este hombre de mirada busconcilla deja la política (dice que temporalmente) y se marcha a Telefónica para ser delegado de la compañía en Europa. Abandona a Mariano. Menos mal que nos deja a Soraya Sáenz de Santamaría. Nos los cambia por César Alierta. Me imagino que no será por guapo, sino porque va a hacer que se llene bien los bolsillos. El pobre se tiene que hacer rico.

SEAN PENN “EL PODER ESTÁ EN NUESTRAS MANOS”

Me da mucha rabia escuchar a gente (jóvenes y mayores) decir que la política les importa poco menos que un pimiento. Siempre me he preguntado cómo a alguien pueden no importarle estas cuestiones. ¿Acaso se creen que pueden vivir haciendo caso omiso de las decisiones que mueven nuestras vidas? Si no les importa la política ¿no les importa la educación de sus hijos? ¿ni los impuestos que pagan? ¿ni las pensiones que recibirán? ¿ni la asistencia sanitaria para cuando se pongan enfermos? ¿ni qué les pasará si se quedan sin trabajo? Así, un largo etcétera.

Aunque para gustos estén los colores, también me da rabia escuchar a alguien que diga que no le gusta el actor Sean Penn. Para mí, es uno de mis favoritos. No es guapo, lo se. Pero es fascinante en las pantallas y, qué quieren que les diga, a mí Brad Pitt y Leo Dicaprio siempre me parecieron un poco ñoños. De todas sus películas, me quedo con La delgada línea roja, Todos los hombres del rey, Mystic River (que le valió un Óscar), Yo soy Sam o la mítica Pena de Muerte.

No me he vuelto loca esta mañana. ¿Qué hago hablando de política a la vez que de Sean Penn? Muy sencillo. El tipo, además de un gran actor, es un activista. Este fin de semana ha estado en el festival de música de Coachella Valley (California) donde ha hablado a los jóvenes de la necesidad de que se impliquen en la política y la defensa del medio ambiente.

Leo la noticia hoy en El País. Su presencia en el festival tenía un motivo muy concreto: anunciar el arranque de una caravana de autobuses ecológicos bautizada Dirty Hands Caravan, que salió ayer de California y llegará el domingo a Nueva Orleans, y cuyo objetivo es concienciar a los jóvenes de la necesidad de ser activistas. Unos 300 voluntarios recorrerán 2.500 kilómetros en la caravana de Sean Penn, parándose para protestar contra la guerra de Irak, construir casas para los sin techo o limpiar barrios marginales.

“Por las 3.000 personas que perdimos durante los atentados del 11-S ya hemos perdido 4.000 en la guerra de Irak, y eso son sólo soldados estadounidenses”, afirmó Penn. “¿Y por qué ha ocurrido? Porque hemos dejado que ocurriera. El poder está en nuestras manos”, concluyó.

Fotografía El País.

¿DÓNDE ESTOY?

Hoy es lunes y yo vuelvo a estar de lunes. Más aún después de haber estado todo el finde encantada con la visita de mi amiga Tefa y Jose. El miércoles me llega otra visita deseada desde Madrid, Nata y Diego. Estoy contenta, pero paradójicamente esto me hará más larga la mini-semana que se nos presenta.

Es lunes y estoy de lunes. Echo de menos gente. Busco cosas que creo que me va a costar encontrar. Ando incómoda, como apática. Estoy que “no me encuentro” desde ayer. En todos los sentidos, en ningún sentido. Pasará, como siempre. Ya sabéis que los lunes nunca es mi día.

Esta mañana un amigo me manda una foto que me viene al pelo. “No estás perdida, estás aquí”. Siempre fue un pequeño gran sabio.