En demasiadas ocasiones es un fastidio levantarse temprano y salir a trabajar; más aún cuando empieza a hacer frío y lo único que apetece es quedarse en la cama. Sin embargo, hay días en los que algún personaje que te cruzas te alegra la mañana y te arranca una carcajada.
Es justo lo que me ha pasado hoy. Me monto en el autobús y me encuentro a un niño con cara de fastidio y escasas ganas de ir al colegio. Para colmo, su madre le estaba adelantando que la comida de hoy no le iba a gustar. Y el crío, con cara de pena y mucha mano izquierda, ha puesto sobre la mesa todo tipo de argumentos en contra de la decisión.
Por desgracia, alguien hoy a las 14.00 tendrá que comer lentejas quiera o no. La argumentación no le sirvió de nada, pero escucharla a mí me alegró el día.
Inevitablemente me recordó a las eternas disputas de Mafalda con su madre por obligarla a tomar sopa, en las que siempre tenía frases tan buenas como ésta….
Estos días no hago más que escuchar a mi alrededor que tal o cual persona se va de vacaciones. Yo el viernes echo el cierre para dos semanas, pero estos días se me están haciendo largos con tanta espera. Me paré a pensar qué tendría que decir Mafalda sobre las vacaciones y por aquí encontré la respuesta.
Para unos, las vacaciones se reducen al estrés de los preparativos y al cansancio de la vuelta…

Para Susanita, el lugar donde pasar estos días vuelve a ser cuestión de clases….
Y para Libertad son el martirio de volver al mismo aburrimiento año tras año….
Quien me conozca bien sabe que soy una forofa auténtica de Mafalda. Si alguna vez quieren regalarme algo y no saben qué, sepan que con cualquier libro de la pequeña argentina me harán muy feliz.
Sin embargo, hay algo que no consigo tragar de Mafalda. Odia la sopa, algo que no puedo comprender. Quien me conozca bien, sabrá también que me encanta la sopa. A veces mi madre me dice que podría alimentarme a base de sopa y no protestaría.
Ahí tienen. Dos pistas más para conocerme. Adoro la sopa y Mafalda ¿es incongruente?
Los 20 grandes países del momento andan reunidos en Londres intentando encontrar soluciones para la que se nos viene (o que ya tenemos, más bien) encima. Como era de esperar, ya empezaron las disensiones y los desacuerdos. Mientras la mayoría hace apuestas por ver cómo acabará todo, Mafalda tiene bastante claro cuál es el quid de la cuestión.








Han dicho algo…