Familia: Arroyadas

Apuesto a que más de uno de los que me conocen a mí y a mi familia está leyendo esto después de haber curioseado por entre las caras de la foto. Aunque sea uno de los grandes topicazos, cada vez tengo más claro que la felicidad se esconde tras las cosas más corrientes. Y pocas cosas hay más corrientes -aunque no las hagamos con la frecuencia que nos gustaría- que pasar un día en familia.

Fue hace unos meses. El bautizo de la más pequeña de la familia nos reunía a todos en un día que se prolongó con comida y copas. Tres generaciones de Arroyos reunidos. Después dicen que nos caracteriza el genio -y tampoco falta razón en ello- pero creo que nos caracteriza incluso más la risa provocada por las bromas con mala uva.

Para terminar, frase de mi abuela que viene como anillo al dedo: «No estamos todos los que son, pero sí somos todos los que están».

Arroyadas

EL AYUNTAMIENTO DE VALVERDE DIFICULTA QUE SUS CIUDADANOS ACCEDAN A CIERTAS INFORMACIONES

Hay ocasiones en las que la realidad puede ser tan ilógica que llega a parecer una obra de teatro absurdo. El diario «El Mundo» publicó ayer una noticia en la que alertaba de que ediles del ayuntamiento habían intentado ocultar el suculento gasto de una mariscada celebrada durante la feria por valor de 1.682€ colando el importe con una factura falsa de servicios de un escayolista.

Esta noticia se publicó ayer viernes 11 de septiembre. Casualmente, este mismo día era prácticamente imposible encontrar algún ejemplar de dicho diario en la localidad. También casualmente, los propietarios de un kiosco afirmaban que se había llevado todos los ejemplares del diario una persona del ayuntamiento.

Las casualidades son posibles en esta vida, pero tantas casualidades a la vez hacen que a mí me empiece a oler a quemado por aquí cerca. Es posible que la persona que los compró necesitase pintar la casa y comprase todos los periódicos para cubrir el suelo; es posible que su mujer fuese a freír patatas a mediodía y los comprase para evitar el suelo salpicado; es posible que tuviera que cambiar la vajilla de verano por la de invierno y necesitase papel para envolver cada pieza; es posible que fuese a limpiar todos los cristales de su casa para ponerla a punto para el paso de la patrona hoy; e incluso es posible que el lunes vaya a poner el techo del salón de escayola y lo vaya usar para quitar las manchas. Todo eso es posible, pero a la vez bastante poco probable.

Creo que con todo esto queda poco más que decir. Yo me quedo con la sensación de que el equipo de gobierno intentaba limitar por todos los medios la libertad de información de sus ciudadanos con el secuestro de una publicación, algo digno de la época de Franco.

Lo que sigo sin entender de todo esto es por qué la gente de Valverde seguimos haciendo oídos sordos ante estas situaciones, por qué no movemos un dedo a pesar de que cada vez estén pasando cosas más graves, por qué aguantamos sin rechistar lo que nos venga.