ALEGRA LA VISTA A TUS ENFERMOS

Hoy me he levantado cabreada. Ha sonado el despertador e inmediatamente he encendido la radio como de costumbre. Francino me ha contagiado de indignación con la noticia de las enfermeras de la Clínica San Rafael de Cádiz. Su Comité de Empresa ha decidido poner una denuncia al centro a raíz de la sanción a varias enfermeras por negarse a llevar falda.

 

Las enfermeras y auxiliares de la clínica concertada de Pascual han dejado de cobrar los complementos por productividad porque no llevan la falda del uniforme, según ha comunicado la Confederación Sindical CCOO de Andalucía.

 

Mirando el uniforme de la discordia y pensando en mi madre (que es enfermera e imagino tendrá un mosqueo de narices), empiezo a pensar en el asunto. No entiendo en qué cabeza cabe obligarlas a vestir falda cortita, escote marcadito y un ceñidito delantal (sustituyo alguna que otra palabrota que se me ocurre por los diminutivos). No es que yo sea una reconocida estilista, pero este atuendo para mover, lavar y cuidar enfermos no me parece para nada práctico.

 

Además, si el contrato se limita a lo asistencial tampoco entiendo por qué no llevan el mismo pijama que todas las enfermeras del SAS ni el mismo que sus compañeros varones del mismo centro. Es más, leo en un blog que las empleadas que no trabajan de cara al público tampoco llevan esa falda, lo que aumenta considerablemente mi cabreo.

 

Y digo yo… Ya puestos, podrían ponerles a los médicos unos pantalones caídos que dejen sus slips al aire para dar rienda suelta a la imaginación de alguna paciente acompañados de una camisetita ceñida que marque los bíceps. Para los pacientes se me ocurren múltiples pijamas, pero casi que mejor me los callo no vaya a dar ideas a alguien.

 

Las enfermeras y auxiliares de la Clínica San Rafael señalaron ayer que tienen prevista una concentración el próximo 2 de abril ante el centro sanitario. Además, ya que San Rafael está concertada por el SAS, pretenden dirigirse a la Delegación Provincial y la Consejería de Salud para abordar el tema. Una vez agotadas estas vías, si no hay resultados, aseguran que denunciarían a la empresa ante los tribunales.

 

El abogado de la empresa se ha mostrado tranquilo en sus primeras declaraciones y ha animado a las trabajadoras a seguir con una denuncia que dice dará la razón a la clínica. No obstante, ya hay quien recuerda que esto ya pasó en Renfe y la empresa permitió a sus azafatas cambiar las faldas por pantalón antes de ir a un juicio que daban por perdido. Ya veremos lo que pasa.

 

Esto me ha traido a la memoria la imagen de las enfermeras del hospital concertado, también de Pascual, Blanca Paloma en Huelva. Hace algunos años las recuerdo con un uniforme similar, pero no se si la cosa sigue siendo igual. En caso afirmativo ¿se animarán a hacer lo que sus compañeras?

RACISMO

En los últimos días, no hago más que escuchar noticias que me dejan claro el nivel de racismo que sigue existiendo. Todo esto me hace plantearme muchas cosas y a la vez me hace sentir asco pensar que existe todavía gente así.

El sábado hablando con mi hermano que está de Erasmus en Suiza comentábamos el tema de las elecciones en este país. La verdad es que tengo que reconocer que no estoy al día de los problemas de Suiza, pero ya tenía noticias de que es un país donde hay algunos sectores bastante xenófobos.

Siendo así, supongo que no debería sorprenderme que un partido de extrema derecha y discurso racista haya ganado las elecciones. Lo que sí me ha sorprendido ha sido lo que me contaba Alberto de que toda Suiza estaba «forrada» con los carteles de campaña de este partido. En él, se veía cómo un grupo de ovejas blancas expulsaban de su territorio a patadas a una oveja negra. Todo esto con la aclaratoria frase de «Por tu seguridad«.

 

Ahora en barcelona hemos visto una nueva cara -más cercana- del racismo. Un joven ha insultado y golpeado en la cabeza a una niña ecuatoriana sin más motivo que el ser de otro país. Ahora dice que estaba borracho, pero en las imágenes que se han visto por televisión parecía tener el suficiente equilibrio y puntería. La fiscalía de momento ha ordenado su detención.

Hablando con gente, surge el debate de si alguien debería haber ayudado a la chica. Las opiniones son muy diversas. Por un lado, hay quien considera inadmisible que el otro chico que estaba en el tren no saliese en defensa de la niña. Por otro lado, somos muchos los que consideramos que no es cuestión de negar ayuda a nadie, sino que con un tipo así, una persona sola no tiene nada que hacer y puede llegar a correr el mismo peligro.

Para rematar, acabo de leer que ha muerto un joven en Valencia por intentar mediar en una pelea. Un hombre estaba agrediendo a su novia, el chico vió la escena e intentó socorrerla. Recibió un puñetazo y, tras varios días en el hospital, ha muerto.

No se si seré una cobarde, pero creo que si yo hubiera estado sola en el vagón de Barcelona, tampoco habría ayudado a la chica. Si hablamos de un vagón repleto de gente, es otra cuestión.