Películas que ver antes de viajar a Berlín (VIII): La vida de los otros

Hace unos días hablábamos de una película de espías americanos en la Alemania occidental. En la Alemania oriental también había espionaje, mucho más centrado en controlar a la población que intentaba por todos los medios abandonar la RDA y buscar en la parte occidental una vida más próspera alejada del comunismo ruso.

Eso es lo que hacían los agentes de la Stasi (el órgano de inteligencia de la República Democrática Alemana) y ésa es precisamente la interesante historia que cuenta “La vida de los otros“. En 2006 le dieron el Óscar a la mejor película de habla no inglesa y la cinta, aunque a ratos con una narrativa excesivamente detallista y lenta, no merecía menos.

Das Leben der Anderen

RDA, 1984. La Vida de los Otros cuenta la historia de un oficial de la Stasi que recibe el encargo de vigilar y espiar a la pareja formada por un importante literato y una famosa actriz. El objetivo es verificar si tiene alguna conexión con los disidentes del régimen, y en el fondo bien es sabido que quien investiga en busca de algún tipo de relación sobre algún tema concreto acaba encontrándolo. Es el encargado de vigilar la vida de los otros, incluso descuidando, o quizá evitando, vivir la suya propia.

Una magnífica película, llena de sensibilidad, y que nos habla de mucha cosas al mismo tiempo, dando en la diana en todas. Definitivamente, si vas a ir a Berlín, tienes que verla.

Películas que ver antes de viajar a Berlín (VII): El espía que surgió del frío

Un aspecto interesante de Berlín en la época de la Guerra Fría fueron los espías. Hemos visto muchas películas de esta temática donde inteligentes y hábiles agentes secretos del bando aliado conseguían robar secretos de vital importancia del enemigo comunista.

Esta figura fue popularizada llevándola al extremo por las primeras películas de Bond, creando a un espía invencible que ganaba todas las batallas. “El espía que surgió del frío” propone una visión mucho más realista del mundo del espionaje. Martin Ritt adaptó en 1965 la novela con el mismo nombre de John Le Carré y nos enseña el lado más amargo de la vida de los agentes secretos. Una visión del mundo del espionaje bastante desencantada, desde la perspectiva del lado humano del personaje, excluyendo cualquier elemento fantasioso o aventurero que uno de estos relatos demandan.

El espia que surgio del frio

Sinopsis:

A pesar de que sus últimas misiones son bastante irrelevantes, el agente secreto británico Alec Leamas no desea abandonar la clandestinidad para ocupar un despacho oficial. Su nueva misión en la Alemania Oriental parece más interesante: consiste en hacerse pasar por un desertor y para que su deserción resulte verosímil se las ingenia para desacreditarse y desacreditar a sus jefes hasta conseguir que lo expulsen de la agencia de inteligencia británica. De este modo no le resulta díficil entrar en los círculos de espionaje comunistas. Sin embargo, el agente acaba descubriendo que su misión es una simple tapadera y él un instrumento al servicio de un complot secreto.

Creo que es una película necesaria para conocer la época del espionaje, pero tengo que ser sincera y reconocer que me aburrió. La trama se me hizo excesivamente complicada sin motivo, enrevesada y al final sencillamente lenta y aburrida. Pero creo que es necesario verla. Hacedlo y después lo comentamos 🙂

Películas que ver antes de viajar a Berlín (VI): Good Bye Lenin

Quizás es junto a El Hundimiento una de las más clásicas en las que todo el mundo piensa cuando nombran Berlín. Ya la había visto hace unos años, pero decidí volver a hacerlo antes de viajar. Como me pasó la otra vez, me encantó desde el principio hasta el final.

Alexander Kerner vive con su familia en el Berlín Este. Su madre Christiane es una mujer muy orgullosa de vivir en la RDA, presume de sus ideas socialistas y es miembro del Partido Socialista Unificado. Tras la huida de su marido a la Alemania Occidental, se entrega a la política y al cuidado de sus hijos.

En Octubre de 1989, mientras el Muro de Berlín cae, Christiane cae en coma y permanece aislada del mundo durante 8 meses. En ese tiempo, todo lo que conoce cambia radicalmente. El muro cae, el barrio donde vive se occidentaliza y todo en lo que creía se desmorona con la llegada del capitalismo. Cuando despierta del coma, los médicos advierten a sus hijos que la alejen de disgustos para evitar una posible recaída.

Es ahí cuando sus hijos, con su madre recuperándose en casa, deciden fingir su vida anterior, ocultar el derribo del muro, el fin de la RDA y la reunificación alemana. Para ello fabrican una realidad paralela con ayuda de amigos, montan todo un escenario dentro de la casa y construyen una falsa vida para Christiane que nos enseña a los espectadores la vida en la antigua alemania del este  y los cambios con la reunificación.

Películas que ver antes de viajar a Berlín (V): El cielo sobre Berlín

El_cielo_sobre_BerlinAcabo de terminar de ver esta película y soy incapaz de decidir si me ha gustado o me ha parecido un auténtico coñazo. “El cielo sobre Berlín” es una película rara, difícil de ver pero cuenta cosas interesantes sobre el Berlín separado por el muro cuando el recuerdo de la guerra estaba aún demasiado vivo. Por eso no se cómo clasificarla. Me ha gustado ver lo que cuenta pero me ha costado terminarla.

Puede pasar cuando el director es Win Wenders. Es interesante, pero demasiado filosófica, deprimente y repetitiva. Hay momentos de aburrimiento pero también momentos de historias brillantes. Hay quien dice que es una obra poética. Wenders unos diálogos que reflexionan sobre la vida, la muerte, las preocupaciones más frecuentes del ser humano y las pequeñas cosas cotidianas en las que generalmente sólo nos fijamos cuando somos niños.

Los ángeles Damiel y Cassiel (Bruno Ganz y Otto Sander) observan la ciudad de Berlín desde el cielo. Su deber es cuidar de los pobres mortales que no encuentran un sentido a sus miserables existencias en una ciudad dividida por el “muro de la vergüenza”. Pero ellos no pueden intervenir directamente en sus destinos, solamente ayudarles a recuperar las ganas de vivir. Paralelamente, uno de los ángeles pretende meterse de lleno entre los humanos… Aunque eso suponga renunciar a la inmortalidad.

“El Cielo sobre Berlin” ganó incontables premios. En 1988 ganó el Bundesfilpreis de Oro, El Baerischer Filpreis y El Premio Europeo. En el Festival de Cannes de 1987, ganó el premio a la mejor dirección. En El Festival de Sao Paulo de 1988, ganó el premio del público . Además fue nominada al Cesar como mejor película extranjera.

Vedla y después me contáis.

Películas que ver antes de viajar a Berlín (IV): Un, dos, tres

Tienes que verla. Es lo mejor que puedo decirte de esta película. Si vas a viajar a Berlín y quieres ver el ambiente de la ciudad dividida en los ’60 pero de forma cómica, tienes que verla. Nadie podía contarlo mejor con humor e ironía que Billy Wilder.

Berlín. 1962. Época de la Guerra Fría. C.R. MacNamara, representante de Coca-Cola en Berlín Occidental, acaricia desde hace tiempo la idea de introducir su marca en la URSS. Sin embargo, en contra de sus deseos, lo que su jefe le encarga es cuidar de su hija Scarlett, que llega a Berlín esa misma tarde. Se trata de una alocada joven que, con dieciocho años, ya ha estado prometida en cuatro ocasiones. Pero lo peor es que, eludiendo la vigilancia de MacNamara, la chica se enamora de Otto Piffl, un joven comunista que vive en la Alemania Oriental.

A partir de ahí, las situaciones disparatadas se encadenan y sirven para mostrar desde el humor el ambiente que se respiraba en aquel momento en la ciudad, cuando aún se podía atravesar la Puerta de Brandemburgo y pasar desde la Alemania Occidental a la Oriental.

Casi treinta años antes de la reunificación, Wilder nos retrata el choque frontal de valores sociales, políticos y económicos entre los dos bloques de la Guerra Fría. Es la narración de los contrastes de la Alemania Este y la Alemania Oeste; capitalismo y comunismo; Estados Unidos y Rusia.

Wilder retrata a las dos grandes potencias de la Guerra Fría, riéndose de la propia vida capitalista, de la esperpéntica (siempre desde el punto de vista americano) situación del modo soviético y teniendo también hueco para la cultura alemana post- Hitler. Todo con un humor ácido e inteligente. Siempre está presente una oposición de culturas y clases. Desde la diferencia americana y soviética, lo democrático contra lo autoritario, o el juego entre la niña malcriada hija de un jefe de Coca-Cola y el joven socialista hecho a si mismo dentro del partido.

Si vas a Berlín, agradecerás verla antes. Puedes hacerlo aquí 😉 De nada.

Un dos tres Billy Wilder