Category Archives: Va de cine…

La aventura irlandesa Va de cine...

Películas para conocer Irlanda (VII): Mi pie izquierdo

Hace justo un año conocí por primera vez el trabajo de Daniel Day-Lewis. Estaba pasando mis primeras semanas en Irlanda y me empapaba cada semana de una película para conocer la historia y cultura del país, de donde salió la idea de esta línea de posts en el blog. Fue viendo ‘En el nombre del padre‘ después de haber ido a visitar Kilmainhaim.

Me pareció un actor impresionante y un amigo me recomendó ver cómo actuaba en ‘Mi pie izquierdo‘. Se llevó su primer Óscar a mejor actor con todo el mérito posible. Cuenta la historia de un pintor, poeta y escritor irlandés, Christy Brown, que tiene que sobrevivir con parálisis cerebral en medio de la Irlanda pobre. No sólo sobrevive, sino que cuenta y pinta aquella Irlanda con su pie izquierdo. Vedla y contadme.

África No es la caja tonta Va de cine...

Cortometraje ‘Aquel no era yo’.

Por suerte, los Goya sirven para algo más que para llenar pantallas y revistas con los guap@s de siempre posando y dorándose la píldora unos a otros. Este año me sirven para haber descubierto ‘Aquel no era yo‘ (@aquelnoerayo), un cortometraje nominado a mejor cortometraje de ficción español que cuenta la brutal historia de vida de los niños soldado. El corto muestra la dureza de una realidad, la de los niños y niñas soldado, y lo que muy pocas veces vemos, sus secuelas. Dice un niño exsoldado del conflicto de Sierra Leona:

“Ser un soldado no es difícil: o te acostumbras o te matan. Lo más duro es conseguir vivir con tus recuerdos y volver a ser tú mismo después de haber hecho las cosas que has hecho”.

Va de cine...

“Carmina o revienta”, el experimento de Paco León

Siempre he pensado que grabando un trocito de la vida de cualquier familia española podía salir una película interesante. Casi siempre lo que nos hace pensar y reir más es lo que tenemos justo delante de nuestros ojos. A menudo nos perdemos buscando grandes cosas y nos olvidamos de lo que tenemos en nuestro día a día.

Paco León ha hecho una película de lo obvio. Ha montado una historia que podría ser perfectamente real, ha convertido lo cotidiano en algo fabuloso narrado con un guión ingenioso y brillante por sencillo. No comparto tanto que tenga carácter de documental. Un documental es algo más, tiene una intención. Para mí, lo genial de “Carmina o revienta” es que no pretende ir más allá de hacerte reír con lo sencillo. Planta una cámara delante de un personaje interesante, lo deja hablar y sale una historia hablando de lo típico, lo cotidiano.

Lo extraordinario de la película es precisamente que sea ordinaria. Puedo imaginarme a muchas señoras parecidas a Carmina que podrían contar historias igualmente merecedoras de una película así si simplemente las dejásemos hablar de manera natural mientras las grabamos.

Un 10 para los diálogos. Sobre todo para los de Carmina consigo misma. Pensar que es la primera vez que actúa te hace pensar en el talento innato que muchos tienen. Creo que es el caso. Y para colmo la han grabado en 11 días y con 100.000 euros de presupuesto.

El propio Paco León se ha arriesgado mucho con el estreno. Lo explicó en el Festival de Cine de Málaga. Y ayer saltó la polémica cuando anunció que la cinta se estrenaría hoy al mismo tiempo en salas e internet. Muchos distribuidores han decidido sacarla de cartelera. Ellos se lo pierden.

Rafa lo explica en su blog:

Paco León ha decidido cambiar las reglas del juego y su película está disponible en internet. Disponible como debe estar. Con el mejor método antipiratería que existe: poner las cosas a un precio asequible y adecuado a la forma de distribución para que todo el mundo pueda llegar a ella.

La industria del cine español, en cambio, ha vuelto a demostrar que vive en el siglo pasado. Paco ha decidido que cada uno pueda ver la película donde quiera: el que quiera verlo en una sala de cine, a pantalla gigante, con palomitas, saliendo de casa, convirtiéndolo en un evento social. El que, en cambio, quiera disfrutarla en su casa, también tiene la opción por un precio adecuado al formato de distribución: internet, televisión a la carta, y DVD.

Yo acabo de verla en filmin después de pagar 1’95 euros. Haced lo mismo y después comentamos.

No es la caja tonta Va de cine... Va de Sevilla...

Project Shell. Cuando el talento se une.

Lo decía hace unos meses. Project Shell y Blow Studio son una de esas escasas pero preciosas muestras de que en Sevilla no está todo perdido. Project Shell nace, como ellos mismo dicen, como una pieza surgida de la colaboración entre Blow Studio y varios profesionales del sector audiovisual andaluz. “Colaboración”, eso que casi siempre falla en una ciudad en la que las empresas prefieren pelearse y pisarse clientes unas a otras en lugar de buscar sinergias. Si esto lo han hecho sin financiación, me pregunto qué podrían enseñarnos con un poco de dinero y las mismas ganas.

SINOPSIS

Año 2086. Cuando Kate Sorin se presentó voluntaria como “ciudadano base” para el proyecto Shell jamás pudo imaginar cómo condicionaría su destino. La Confederación Occidental aseveró que la creación de los ciber-clones sería el puente a una sociedad libre e igualitaria, sin pensar en que su naturaleza humana lucharía contra el cometido para el que fueron creados: ser esclavos.

Pronto comenzaron las revueltas. Los clones iniciaron una rebelión, tratando de huir usando cualquier medio. Para controlar los brotes de violencia y recuperar las unidades fugadas la Confederación creó una unidad policial especializada, la CHD (Clone Hunter Division).

La sujeto 0258 consiguió escapar suplantando la identidad de Kate, pero todo salió mal y se vio forzada a secuestrar a la hija de Kate para sobrevivir, la cual murió en el fuego cruzado. Desde entonces, Kate ingresó en la CHD con un solo objetivo, encontrar a 0258 y vengar la muerte de su hija.

La aventura irlandesa Va de cine...

Películas para conocer Irlanda (VI): El hombre tranquilo

La primera película de John Ford de mi vida y no es western. Muchos querrán matarme. Sin embargo, creo que el comienzo de mi relación platónica con Ford ha sido el mejor. Resulta sorprendente descubrir que el maestro del western ganara todos sus Oscar en películas que nada tienen que ver con los indios y vaqueros: El delator (The informer, 1935), Qué verde era mi valle (How green was my valley, 1940), Las uvas de la ira (The grapes of wrath, 1941) y El hombre tranquilo (The quiet man, 1952).

Volver de Gallway y Connemara y ponerte El Hombre Tranquilo es una de las mejores cosas que puedes hacer.

Ford era hijo de inmigrantes irlandeses y sabía que le debía una película a su país. A los Estados Unidos emigraron masivamente los irlandeses y es por eso que el tema irlandés es recurrente el cine americano. Supone para muchos un regreso a sus raíces. Irlanda es el paraíso perdido, una tierra mítica, entrañable, que se perdió por culpa de la pobreza y la emigración.

Ford se fue al oeste del país con su nostalgia y rodó la vida cotidiana en el que podía ser un pueblo cualquiera. Allí da rienda suelta a su nostalgia por sus raíces celtas y a su añoranza de la Irlanda en la que podía haber crecido.

Contiene todo lo que uno tiene en la cabeza antes de venir a Irlanda: un pueblo perdido en medio de la nada, prados verdes, tormentas, acantilados que caen sobre el mar, puentes de piedra sobre lagos que aparecen a los pies de preciosas montañas, ovejas, pubs con cerveza negra, charlas de vecinos, canciones de borrachos en tabernas, peleas, protestas, católicos, IRA, ingleses…

Sean Thornton es un famoso boxeador que vuelve a Innisfree, a su casa de Irlanda que le vio nacer. Allí conoce a Mary Kate Danaher una joven pelirroja, intrigante y de gran carácter de la que se enamora. Sin embargo, el hermano de Mary Kate, un grandullón de gran peso en el pueblo, no ve con buenos ojos la relación y tardará en dar su aprobación.