Viaje a Suiza (III): Payerne, Gruyere, Vevey, Morgues y Rolle.

El tercer día ya estábamos más que adaptadas al ritmo de vida suizo. A las 7 de la tarde no hay quien se tome un café en la calle, cierran absolutamente todo. Así que la opción es irse a casa temprano, cenar y a dormir para madrugar bastante más que en España.

 

Nos volvimos a levantar temprano y empezamos a conducir en dirección al pueblecito de Gruyere. Decidimos ir por carretera porque alguien nos había dicho que el paisaje era bonito. Lo fue, sin duda. Pero nos perdimos.

 

Cuando nos dimos cuenta, estábamos bastante más al norte, en Payerne. Ya puestos, decidimos entrar a ver el pueblo. No tiene demasiado pero, una vez allí, se puede visitar la plaza medieval donde se encuentra la iglesia. Casualmente justo al lado está la oficina de turismo, así que conseguimos que nos dieran las indicaciones necesarias para llegar a Gruyere.

 

Pasamos por el lago de gruyere y disfrutamos de las hermosas vistas de Le Moleson. Nos desviamos en Bulle, una población grande y con bastante movimiento pero con nada que visitar, al menos que nosotras supiéramos. Llegamos a Gruyere y nos volvimos a trasladar de nuevo a la Suiza Medieval.

 

Es un pueblo muy pequeño, pero que merece la pena ver. Eso sí, está totalmente pensado para el turismo. Metido en medio de las montañas tiene unas panorámicas preciosas y además me gustó el empedrado de las calles, el castillo, las típicas casitas y las vistas al Moleson. Por lo poco que vimos, es un sitio muy apto para ir en verano. Verlo verde debe ser igualmente magnífico y además cuentan con muchas actividades organizadas en la montaña.

 

Una vez visto, nos esperaba de nuevo la zona del Lago Leman con Vevey. Junto con Montreaux, nos habían dicho que era una zona turística de gente con pasta; más o menos la Marbella Suiza. Sólo en parte me pareció cierto porque, a pesar de respirarse un ambiente turístico, mantienen perfectamente el encanto de un pueblecito al lado del lago.

 

Paseamos por el centro pero sobre todo por la zona del lago. Para mi gusto, son las mejores vistas del Leman. Visitamos el Alimentarium de Nestlé y nos hicimos la foto de rigor con Charles Chaplin, natural de esta ciudad. El Alimentarium nos decepcionó un poco, porque esperábamos encontrar un sitio en el que se explicara el proceso de fabricación del chocolate y nos encontramos con una especie de exposición de productos del grupo y de correctos hábitos de alimentación.

Eso sí, nos gustaron dos cosas: una maquinita que te daba todas las chocolatinas que quisieras (…tuve que tirar de Rocío para irnos…) y una especie de rueda de hámster gigante que hizo mis delicias.

 

Ya por la tarde, volvimos a Yverdon a recoger a mi hermano que salía de clase. Por la noche teníamos que ir a recoger a José, más conocido como Coca-Colo, a Ginebra, así que decidimos ir por carretera y pararnos en Morges y Rolle.

 

Fue otro día precioso en este país aunque llegamos tarde y bastante cansados. Pero ya teníamos claro que Suiza era el lugar de los castillos y los pueblos medievales.

3 Comments

  1. Estoy leyendo tu viaje a Suiza y debo decirte que el dia 8 de este mes yo he hecho el mismo:he visitado la fabrica he comido los bombones de la cinta he comprado en la tienda y hecho fotos casi iguales que las tuyas me he retratado del brazo de Chaplin y delante del tenedor y he comido en el hotel TRES CORONAS a la orilla del Lago !!!!Que coincidencia !!!!¿Tendremos algo en común?¿DE donde eres?

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  2. Cada uno de los lugares que ud. visitó tiene su encanto especial. Yo viví en Morges, y conozco gran parte de Suiza, es un país del que no dan ganas de salir,por el respeto hacia el medioambiente y sus lugares cada uno digno de una postal.
    Les recomiendo las Grottes de Valorbe y el Bosque de las hadas y, por supuesto, toda la Suisse.

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