Treintañeros, la generación perdida

El próximo 31 de agosto cumpliré 30 años. Nací en el 82, con naranjito. Fui a la universidad y me esforcé porque me prometieron un buen futuro. Estudié periodismo y tuve la suerte de empezar a trabajar antes incluso de terminar la carrera. Aunque con mucho esfuerzo, estuve trabajando ininterrumpidamente durante 7 años. No iba mal.

Pero vieron que me acercaba a los 30 y no podía escaparme de ser una más de la generación perdida. En agosto me quedé sin trabajo y ahora sigo formándome con la esperanza de que encontraré de nuevo una buena salida profesional.

Se que no será fácil. Pero me niego a pensar que todo esto no tendrá un final feliz. De momento, he decidido ayudar a la gente de Anicet Lavodrama. Para que demostrar que, a pesar de todo, los treintañeros seguimos vivos.

Aprender de un infarto cerebral

Acabo de terminar de ver la conferencia TED de Jill Bolte Taylor que tituló “Stroke of insight“. Creo que puedo decir que es una de las mejores conferencias que he visto en mi vida.

Jill Bolte Taylor se hizo neuroanatomista para estudiar el cerebro de su hermano -que había sido diagnosticado con esquizofrenia- e intentar ayudarlo. Estudió el comportamiento y las enfermedades del cerebro humano durante años y se convirtió en una de las mejores científicas en ese área.

De repente una mañana sufrió un infarto cerebral. A ratos era consciente de lo que le estaba sucediendo y aún así aprovechó el momento para seguir estudiando y analizando. Era la mejor oportunidad que le iba a ofrecer jamás la naturaleza para estudiar en primera persona la materia a la que llevaba años dedicándole todo su tiempo.

Cómo cuenta la experiencia es espeluznante y brillante a partes iguales. Escucharla hablar de cómo lo vivió y de todo lo que sufrió después para recuperarse es una de las mejores cosas que puedes hacer si tienes 30 minutos libres.

También necesitamos introvertidos

Estamos acostumbrados a trabajar en equipo, con gente extrovertida, a compartir mesa, reuniones e intercambiar puntos de vista. Pero no todo el mundo es así; y tampoco tiene todo el mundo por qué serlo. Los introvertidos son necesarios. Es lo que dice Susan Cain y yo lo comparto.

In a culture where being social and outgoing are prized above all else, it can be difficult, even shameful, to be an introvert. But, as Susan Cain argues in this passionate talk, introverts bring extraordinary talents and abilities to the world, and should be encouraged and celebrated.

It is not easy, man

En navidad he aprovechado para sacar tiempo y revisar algunas de esas muchas cosas que se apartan “para leer con más calma”. Tenía pendiente este vídeo de Sergio Caro que no podía ser mejor. Son poco más de 10 minutos, así que busquen un hueco y disfrútenlo. Directo. Sin medias tintas. El problema de la inmigración contado con fotografías, testimonios e imágenes. Un rato para pensar.

Sergio Caro lo cuenta así:

George Sunday da voz a este grave problema que no son más que palos de ciego contra una pared; síntoma evidente de que todavía no se ha encontrado una solución aceptable para el problema. Lo corroboran diversas ONGs y organizaciones de derechos humanos que creen insostenible lo que está ocurriendo casi diariamente en la frontera entre España y Marruecos.

Los intentos por cruzar la frontera se suceden prácticamente todos los días, a lo que se le suma el aumento de tecnificación de la valla que se resume trágicamente en más riesgos, en más muertes. A la situación citada anteriormente se añade graves abusos contra los derechos humanos. Muertes sin aclarar en la frontera; acoso, represión y tortura en los campamentos situados en el lado marroquí.

Y como ya nos cuenta George: “Te disparan a matar. Y no hay noticias, nadie, nada. No hacen nada al respecto. Todo el mundo se calla.”