BLOGUEANDO TAMBIÉN EN AGOSTO

Como ya avisé, sigo disfrutando de mis vacaciones y cumpliendo con la promesa de estar más o menos desconectada de internet. Pero hoy no he podido resistirme a dejaros unas líneas.

Hoy se ha publicado un reportaje en «Diario de Sevilla» para el que me entrevistaron y en el que bajo el título Blogs: comunicación en libertad se habla de este mundillo por el que andamos medio locos unos cuantos.

Pasé una buena tarde hablando de estos temas con el periodista Bosco Ferri, muy interesado en saber qué se está moviendo por Sevilla. Ha hecho un excelente trabajo hablando con buenos blogueros y dejando un buen retrato para acercar la blogosfera a más gente a través del papel.

Sin embargo, me veo en la necesidad de precisar unas palabras que se ponen erróneamente en mi boca y que podrían ser mal interpretadas. Estuvimos charlando sobre cómo empecé yo con mis primeros blogs -«In the middle of the world» y «Entrar por la puerta trasera»- y comenté cómo decidí dar el paso a tener mi dominio propio, a wordpress y a este blog que algunos seguís visitando.

Como ya he comentado en otras ocasiones, fue después del pasado EBE en Sevilla cuando me animé a ponerme más en serio a conocer a fondo todo eso de la web 2.0, que hasta entonces me sonaba a chino mandarín. Cierto que fui al Ebe sin conocer a nadie y al principio anduve un poco perdida, pero para nada me pareció una secta como se escribe en el reportaje.

«Empecé sin tener mucha idea y acudí hace unos meses al encuentro de blogueros en Sevilla, que parecía una secta, pero pronto me puse las pilas y aprendí a manejar las herramientas», reconoce Ana Asuero, periodista onubense afincada en Sevilla, que cuenta con su propio blog.

Desde aquí pido disculpas si a alguien ha podido molestar esta afirmación porque repito que no salió de mi boca o por lo menos no en ese contexto. Este año nos volveremos a ver por el Ebe, pero mientras tanto seguiré disfrutando de las vacaciones.

PD No se rían de la foto de una servidora….

VACACIONES

Hoy tengo poco que decir. Sólo tengo dos palabras en la cabeza: descansar y divertirme. Es todo lo poco o lo mucho que pienso hacer en las próximas tres semanas. Estos últimos días sentía que las necesitaba con urgencia; costaba levantarse, madrugar, sentarse delante del ordenador, vencer a la pereza….

Ahora por fin han llegado las merecidas vacaciones. No hay planes de esos que dan envidia: ni grandes viajes ni imprevisibles aventuras. El viaje lo reservo para otoño. Serán 3 semanas de descanso, de estar con mi familia, de disfrutar de mis amigos, de leer, de ver películas,… Pasaré tardes de piscina, días de playa, noches de helados, mediodías de tapas y cervezas, días de fiesta…

Prometo pasar por aquí algunos días, pero estoy segura de que serán pocos. Espero que me echéis un poquito de menos. Nos vemos en tres semanas con las pilas cargadas, un añito más y sobre todo, muchas ganas.