«Día y noche», una nueva genialidad de Pixar.

A pesar de que el título pueda llevar a confusión, no pienso hablar de la última de Tom Cruise. «Día y noche» -que no al revés- es una nueva muestra de los grandes genios de la animación que andan escondidos en los estudios del gigante Pixar. Ayer fuí al cine a ver Toy Story 3 -otra auténtica genialidad a la que reservaré un post en los próximos días- y esperaba, casi con las mismas ganas, para ver el ya tradicional cortometraje que la compañía incluye antes de sus películas.

Me pasó con el corto Parcialmente nublado que proyectaron con Up que casi me gustó tanto como la película. Con «Día y noche» los chicos de Emeryville vuelven a hacernos pensar un poco; en esta ocasión una breve reflexión sobre cómo en principio tendemos a tener miedo a lo desconocido y lo rechazamos porque sí cuando, si miramos con un poco de calma, al final siempre tenemos mucho más de parecidos que de distintos.

La reflexión no se queda en las imágenes y el corto termina con estas palabras:

Miedo a lo desconocido. Miedo a las nuevas ideas. Están llenas de prejuicios, pero no se basan en la realidad sino en la idea de que si algo es nuevo, debe ser rechazado porque es nuevo. Eso obliga a todos a quedarse con lo que ya conocen. Y para mí, las cosas más bellas el universo son las más misteriosas.

Echad un vistazo y comentamos qué os parece.

«Up»

up Los chicos de Pixar vuelven a superarse con su última película. No diré que «Up» sea una obra maestra, pero sí que es una gran película altamente recomendable, a pesar de que haya quien me asustó antes de ir al cine con la amenaza en mi cabeza de que estos genios hubieran perdido la frescura y originalidad.

«Up» se ha convertido en una de las películas de más éxito del año y motivos no le faltan. A mi modo de entender, el punto fuerte no es la historia, bastante sencilla e incluso típica. Un anciano cascarrabias, vendedor de globos retirado y recientemente viudo tiene un sueño pendiente que no pudo realizar con su querida Ellie: viajar en globo a América del Sur para explorar las cataratas que había descubierto su ídolo de juventud. Montado en su casa y volando gracias a miles de globos de helio, Carl comenzará su viaje acompañado de un inesperado amigo de ocho años (un intrépido a la vez que patoso explorador) y un montón de amigos y enemigos más.

La cinta es técnicamente perfecta, sin duda alguna. Pero eso no es todo. Sólos los personajes merecen la pena. El viejo cascarrabias y el enano explorador están acompañados de personajes secundarios geniales: un pajarraco al que conquistan por el estómago, unos perros que hablan… Para mí lo mejor han sido las escenas sólo con música, los diálogos y los guiños que te hacen soltar carcajada tras carcajada. Creo que tendré que verla de nuevo para poder disfrutar más de esas frases, gestos y escenas con las que tanto me reí.

Lo que me pregunto, como muchos otros, es si los chicos de Pixar serán capaces de superar el reto que acaban de marcarse ellos mismos. Como alguien ya ha dicho, en «Up» nada falta y nada sobra, una obra de artesanía total.

Una de las mejores cosas fue el corto del principio, como siempre. Parcialmente nublado. Es obligatorio verlo.