LA LUCHA CONTRA LA BANDEJA DE ENTRADA

Leo un artículo en El País con el que me siento bastante identificada. ¿Quién no lleva de lunes a viernes una auténtica lucha contra la bandeja de entrada? No se cuántos correos electrónicos puedo recibir al día, pero más o menos calculo que unos 60.

Se que no es una barbaridad y que hay gente que lo tiene aún peor, pero a mí la cosa me estresa. Lo peor es que lo que me causa angustia son los correos con información comercial que no me interesa en absoluto. Por más que lo intento, no termino de conseguir que todo me llegue como spam.

Pero digo yo ¿no me angustia todavía más que un día el correo electrónico no me funcione? En resumen, no se de qué me quejo. Disculpen que hoy tenga el día tonto, pero se me terminó la jornada intensiva.

6 Comments

  1. El correo que no me interesa lo espamizo rápido, y el que me interesa siempre es bienvenido, en el número que sea. Cuanto más, mejor, incluso. Así que no me supone ningún problema, ni muchísimo menos. 😀

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  2. @banyu en eso estamos de acuerdo. El correo que me interesa siempre es bienvenido y, como dices, cuanto más, mucho mejor. Pero me pone nerviosa el correo no deseado…

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  3. Ni te imaginas los que recibimos a diario en el periódico. Es una verdadera tortura en la que hay que echar horas, sin exagerar. Incluso establecemos turnos para abrirlos. En unos años no te extrañe que haya que contratar a gente sólo para abrir correos.

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  4. ¿Usas mail, el programa de correo de mac? Su sistema de filtro de correo no deseado es muy bueno. Cuando se me cuela algo de SPAM en la bandeja de entrada hasta me llama la atención de lo poco que se cruza en mi camino. Bueno, quizá no usas mac o no tienes activado ese buzón.

    De todas formas, lo mejor es el giro que das en tu post: te alegra el correo que recibes. Es cuestión de saber qué y cuánto correo queremos recibir. Suscripciones y relaciones que queremos mantener.

    Aparte está lo que me parece que se está convirtiendo en un síndrome. Otras actividades que no utilizan el correo electrónico también podrían quejarse: atender el teléfono, recoger paquetes, abrir la puerta, responder preguntas a alumnos o a periodistas (soy periodista, que nadie se ofenda), etc. es decir, que en casi todas las ocupaciones con actividad se producen colas de trabajo. En parte, menos mal… si no, estaríamos en el paro.

    Por cierto, me he leído el artículo de El País y me quedo con la última frase del primer párrafo: “Quizás también ha llegado el momento de saber organizarse el correo”. Vamos, que hay que aprender a gestionar la propia vida.

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  5. @Andrés Marín Me imagino que en un periódico debe ser una tortura…

    @Julio Ojalá tuviera Mac… Es mi próximo objetivo. Pero todo llegará. Me guardo el consejo para entonces.

    @hackett4life Ya podían incorporar esa palabra en la mía…

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