Cello. Jacqueline Du Pré

Desde hace poco escuchar un cello es sinónimo para mi cerebro de pensar en Jacqueline Du Pré. Me fastidia pensar en lo ignorante que he sido, amando la mísica, al no haber descubierto a esta virtuosa hasta que hace unos meses le preguntase a mi amigo Pedro Carrillo una tarde de invierno qué música podía escuchar para relajarme y trabajar a gusto. Recuerdo cuáles fueron sus palabras exactas: «Cariño, tengo lo que necesitas. Se llama Jacqueline Du Pré».

Después de haber escuchado una gran cantidad de las piezas que dejó grabadas, puedo considerarme una ignorante al haber creido durante años que un cello no podía adquirir belleza musical por sí sólo y ser incapaz de imaginarme a este instrumento haciendo algo más que un bello acompañamiento. Me equivocaba y no sabía hasta qué punto. Du Pré me ha ayudado a redescubrir a un Bach que nunca había llegado a amar y a poner bien alto en mis preferencias a un instrumento que siempre me había parecido algo así como de segundo nivel.

Jacqueline Du Pré es considerada por unos como el ángel de la eterna sonrisa, una leyenda del violonchelo que tuvo que retirarse después de que la esclerosis que le fue diagnosticada empezase a parar sus dedos; otros, sin negarle su incomparable talento, veían también en ella una artista atormentada, perturbada y peligrosa.

El Galeón Andalucía zarpa hacia Shanghai

Mañana a estas horas el Galeón Andalucía estará navegando por el Guadalquivir, saliendo de Sevilla y recuperando una imagen histórica. Después de más de 3 siglos, la ciudad volverá a parecer la que era allá por el s.XVII cuando multitud de galeones fondeaban en el puerto en una de las paradas de la exitosa ruta comercial entre los puertos de China-Méjico-España.

Para los que estamos implicados de alguna u otra manera en este proyecto, será un día importante. Después de meses de esfuerzo y dedicación, veremos al barco alejarse por el Guadalquivir y poner rumbo a la Exposición Universal de Shangai.

Por eso, es un día para celebrar con la mayor cantidad de gente posible. A las 17.30, una banda de música empezará a tocar en el Puerto de las Delicias. Pero ésa no será la única música que suene en la ciudad. Las campanas de la Giralda tocarán para despedir al Galeón y sonará algo parecido a esto.

Si te apetece unirte, estaremos por allí de las 17.30 a las 18.30. Por supuesto, puedes traer contigo a quien quieras y si encima vas con tu cámara de fotos o de vídeo y nos ayudas a contar después ese momento, mejor que mejor.