Era una tarde de finales de septiembre. Habíamos estado todo el día sin parar visitando pueblecitos de los alrededores de Sagres. A la vuelta, no queríamos perdernos la recomendación de ver atardecer en el Cabo de San Vicente. Llegamos con el tiempo justo y nos encontramos el lugar repleto de gente que se amontonaba en las rocas esperando la caída del sol.

Todo el mundo en silencio y de fondo sólo el ruido tranquilo del mar chocando con las rocas más bajas. De repente, el sol decidió empezar a esconderse tras las nubes y comenzar a descender en el horizonte. Y acto seguido el color naranja del cielo se transformaba para dejar ante nuestros ojos un precioso atardecer teñido de rosa y azul.

Atardecer bicolor

Hacía ya algún tiempo que no os dejaba por aquí algunas de las cosas que leo por blogs y llaman mi atención por algún motivo.

I am Amstedam

A pesar de que la última semana de trabajo ha sido cansada, no ha estado nada mal andar por Copenhague y Ámsterdam grabando. Me quedo con un viaje pendiente especialmente a esta última ciudad. Necesito pasear tranquilamente por sus canales, sentarme en una terraza, parar a comprar flores, dar una vuelta en bicicleta… Pero para haber sido un vistazo rápido a ambas ciudades, ha sido fantástico.

Quizás Copenhague me haya impresionado un poco menos. Me recordó a algunas de las ciudades Suizas que visitamos el año pasado. Edificios majestuosos, grandes avenidas, mucha bicicleta, escaso tráfico, enormes parques, gigantes lagos… Eso sí, la famosa sirenita es enana. Si miras de lejos hacia la piedra en la que está, ni siquiera la ves.

Pero me quedo especialmente con sus edificios. Tienen una arquitectura moderna sencillamente increíble. Por supuesto, hoteles y oficinas de compañías tienen construcciones impresionantes. Pero lo mejor es la zona nueva de viviendas que parece casi una exposición. Cualquier edificio de viviendas es una auténtica obra de arte.

Edificios Copenhague from Ana Asuero on Vimeo.

Después llegas a Ámsterdam y no tiene nada que ver. Gran error el de pensar que iban a ser siquiera parecidas. Ciudad cosmopolita donde las haya, de pequeñas casas, canales, barcos, bicicletas, gente rara, puestos de patata, coffee shops, puestos de flores… Podéis llamarme rara, pero lo que menos me gustó fue el Red Light District (Barrio Rojo). Para algunos sonará carca y tradicional, pero no me llama nada la atención ir por ahí oliendo a marihuana y observar a señoritas en escaparates en medio de la calle que esperan al siguiente cliente mientras hablan por el móvil. Más allá de que a mí no me gustase, es un sitio que hay que ver por lo que tiene de diferente y curioso.

Un poco de Amsterdam from Ana Asuero on Vimeo.

Tuvimos casi todo lo típico aunque en brevísima dosis. Paseo por el canal, mercado de flores, vacas, visita a una planta de tulipanes, molinos…

El pasado sábado fui a ver “Pagagnini” al teatro Lope de Vega después de escuchar la sabia recomendación de mi madre. “Pagagnini” es una nueva producción en la que el músico libanés Ara Malikian vuelve a trabajar con la compañía Yllana para disfrute de todos los amantes del teatro y la música.

Me pasé una hora y media disfrutando como una enana gracias a un espectáculo que sabe combinar a la perfección virtuosismo musical, humor e interpretación. Los cuatro cómico-músicos estuvieron excelentes, haciendo las delicias de todos los que estábamos allí.

La trama es sencilla. Cuatro músicos profesionales se unen para dar un concierto. Al final, acaban repasando algunas obras de la música clásica más conocida con estilos musicales propios en lo que ellos mismo dicen que acaba siendo un des-concierto.

Como humoristas estuvieron geniales, pero como violinistas dejaron bien claro su enorme nivel. Todavía siguen un tiempo de gira por España así que, los que puedan, que no se lo pierdan.

Acabo de terminar de ver esta película por primera vez en mi vida y tengo un asfixiante nudo en el estómago. Ni siquiera he sido capaz de llorar. Ahora mismo mi mente trabaja a mil por hora intentando comprender lo que se que es absolutamente incomprensible y mis sentimientos andan divididos en trozos.

Por un lado, sólo acierto a sentir una profunda tristeza, pena y horror. Por otro, siento infinito odio, asco, repulsión, repugnancia, ganas de vomitar. Sin embargo, en el fondo todo esto se alivia con una gratificante alegría. Acabo de ver lo mejor y lo peor del ser humano. Los que hayan visto la historia, se imaginarán de qué hablo; para los demás, hablaré sólo lo justo para no estropearla.

La-Lista-De-Schindler-In02-DVD

El régimen nazi de Hitler llevó a cabo el mayor genocidio de la historia. Durante los años de su gobierno fueron asesinados casi 6 millones de judíos. La lista de Schindler nos acerca a la realidad de sólo 1.100 de ellos.

Nos cuenta la historia real de Oskar Shindler y comienza en una Cracovia (Polonia) bajo un desarrollado régimen nazi. Schindler comienza siendo un empresario alemán dispuesto a beneficiarse de la guerra utilizando mano de obra judía para abrir una fábrica de esmaltados de uso militar.

Poco a poco entra en contacto con la realidad que vive la población judía y termina luchando por la vida de algunos de ellos intentando sacarlos de su campo de concentración. Es un perfecto, cruel y duro retrato de los campos de exterminio.

Me pregunto cómo el ser humano puede llegar a albergar tanta sin razón, cómo fue posible que unos cuantos cometieran las barbaridades que cometieron siendo capaces de conciliar el sueño por las noches y, aún más, creyendo firmemente en que hacían lo correcto. Me pregunto cómo alguien puede tratar a seres humanos como si fueran poco más que cucarachas, ratas o piojos y no darse cuenta del sin sentido de lo que hace.

Pero al final me queda un poco de esperanza. Porque, entre tanto sin sentido, encuentro a un personaje que fue capaz de apartar el odio y la sin razón para traer un poco de justicia a un significante número de gente. Como dice el final de la película “Quien salva una vida, salva al mundo entero“.

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A mi madre no le gustan los regalos fáciles. Este año para el día de Reyes decidimos sorprenderla. Pasamos de regalos típicos como un pijama, un perfume o un libro y le preparamos algo diferente. Cuando fue consciente de que tendría que hacer barranquismo por la Garganta Verde en Grazalema (Cádiz) a sus taitantos años, la cara le cambió a una tonalidad algo más pálida.

Hace algunas semanas por fin pudimos vivir la aventura. Creo que no me equivoco si digo que a los cuatro (mi madre, Pepe, mi hermano y una servidora) nos encantó la experiencia. De hecho, sospecho que no tardaremos en repetir. La organización estuvo fabulosa y la experiencia fue inolvidable.

Nervios para empezar, descarga de adrenalina en grandes proporciones durante y cansancio -mucho- al final. Comenzamos con casi 2 horas de senderismo desde donde habíamos dejado los coches hasta bajar al barranco. El paisaje escarpado y la vista de las buitreras durante la bajada es impresionante. Una vez llegamos al cauce del río, teníamos que empezar el descenso. Al principio, sorteando enormes piedras e intentarnos no reírnos demasiado de la estampa que formábamos todos los novatos enfundados en nuestros trajes de neopreno, con casco, guantes y arnés incluidos. Después, llegaron las primeras zonas con agua y los divertidos (aunque fríos) saltos a las pozas por toboganes naturales. A continuación el rappel para bajar las paredes más altas. Empezaba el cansancio pero había que seguir.

La última parte fue divertida. Pozas donde el agua te cubría por completo y donde había que nadar;  y un último salto a unos 3.5 metros del agua que a todos nos dió algo de vértigo. Para terminar, zonas con el agua por las rodillas donde los resbalones fueron frecuentes aunque se sobrellevaron con la diversión de las corrientes que nos arrastraban por los manantiales que brotaban a nuestro alrededor.

La experiencia duró unas 6 horas. Yo la repetiría con los ojos cerrados, aunque habrá que arriesgarse con el otro recorrido un poco más largo y de mayor dificultad. Eso sí, vaya descansados y con un buen desayuno en el cuerpo.

PD No pienses que voy a colgar fotos, aún me queda algo de vergüenza. Eso sí, les dejo ver un par de vídeos de mi momento rappelando.

Los orígenes del Circo del Sol se remontan a principios de los 80 en Baie-Saint-Paul, una pequeña ciudad cerca de Quebec (Canadá). Allí, se ubica un grupo de artistas callejeros llamado “Les Échassiers de Baie-Saint-Paul” que bailaban, jugaban con la música y hacían malabares por las calles.

El grupo siguió creciendo rápidamente y crearon “El club de los Tacones Alto”. En 1982 se organizó en Baie-Saint-Paul una feria donde artistas callejeros de todas partes se reunían intercambiando ideas y dando vida a las calles durante unos días. Este evento fue un éxito, se repitió en 1983 y 1984 y sirvió como escaparate para que este grupo fuera haciendo crecer su fama.

En 1984, Québec celebraba el 450 aniversario del descubrimiento de Canadá y necesitaban un espectáculo que actuase en las fiestas a lo largo de toda Québec, momento que Guy Laliberté aprovechó junto a Daniel Gauthier para dar vida a el Cirque du Soleil y desde entonces su crecimiento ha sido tan espectacular como la fama lograda a nivel mundial.

En sus inicios trabajaban para el Circo del Sol 73 personas y realizaban giras con un único espectáculo a la vez. Ahora tienen a más de 4.000 personas empleadas en los seis espectáculos que tienen por todo el mundo.

¿Qué es lo que ofrece de diferente el Cirque du Soleil?

Su idea desde el principio fue sencilla: había que reinventar el circo y mostrar al espectador un show que nunca antes había visto. Hace dos años estuve en Dralion y me fascinó. La pasada semana pude ver Varekai y no he podido más que reafirmarme en lo que ya pensaba.

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Desde hace poco me he aficionado a ver videoblogs. Esta semana he descubierto uno nuevo gracias a un post de RosaVideoweb09 que se ha celebrado el fin de semana en Bilbao. sobre el encuentro


ZitunLog – Presentación Videoweb09 from Sergey Odintsov on Vimeo.

Se trata de Zitunblog, el videoblog de un chico de 15 años al que Rosa ya ha llamado el Victoriano Izquierdo de los vídeos. Este chico promete y de momento los personajes que tiene me han conquistado.

firefox Mi icono de Explorer lleva ya un par de añitos tristón. Desde que descubrí Firefox, ha quedado para un uso más que restringido. En realidad, solamente lo utilizo cuando tengo abierto el messenger y accedo directamente a mi correo de Hotmail (cosa también cada vez menos frecuente).

Me gusta Firefox por muchos motivos. Me conquistó al principio por todas las malditas pop-ups de publicidad que lograba bloquearme y, desde ahí, sus extensiones lo hicieron imprescindible. Como es lógico, esto ha provocado en mí un odio profundo hacia todas las webs que parecen funcionar exclusivamente con ese maldito navegador. Me consuela no ser la única que lo siente así y ya nunca me sorprenden los mensajes de odio compartido contra algunas plataformas como la de Renfe.

Hay al menos tres extensiones imprescindibles para mí que creo son altamente recomendables para todos aquellos que aún no las conozcan:

- Google Gears consigue que me emocione cada vez que accedo al google reader o a gmail offline. Gracias a ella puedo bajar mi lector de feeds en sitios en los que no tengo conexión o adelantar contestando y leyendo mails que después se sincronizarán automáticamente cuando vuelva a tener alguna red disponible.

- Para la lectura de sitios uso también el Read it later, una extensión que me permite marcar cosas que considero interesante/necesario leer con más tiempo del que dispongo en ese momento. Después podré volver sobre estos sitios y desmarcarlos uan vez que los haya leido con calma.

- La extensión delicious bookmarks me parece de las mejores. Me permite ir guardando cosas en la cuenta con la que estoy logueada saltándome el más molesto paso de entrar en mi cuenta, copiar la url y demás. Además se pueden añadir de manera sencillísimas todas las etiquetas que consideremos.

Para cuando navego con más calma y me gusta entretenerme, también uso algunas otras extensiones que os pueden resultar interesantes:

- Stylish para cambiar el aspecto de algunos de los sitios que más utilizo y ponerlos más a mi medida.

- TwitterBar cuando quiero twittear algo rápido desde la barra de direcciones. Aunque confieso que no lo utilizo demasiado ya que no me permite seguir la conversación después del twitt.

- Video Downloader me resulta muy útil para descargar vídeos de diferentes plataformas directamente y con Colorzilla puedo curiosear el código de color de algunas páginas cuyo diseño me encanta.


Y tú ¿tienes alguna otra extensión imprescindible?

Mi amigo Moeh está de estreno. Lleva tiempo haciendo fotos y por fin se atreve con un fotoblog. También tenéis muchas de las cosas que han pasado por su objetivo en su flickr, pero para ir abriendo boca podéis echar un vistazo a este vídeo de presentación.


MOEH.es from Moeh Atitar de la Fuente on Vimeo.

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