Es conocido por muchos el rechazo que me provoca la Iglesia. En el paseo de la tarde por los blogs, me he encontrado con un artículo de Zapat titulado La Doble Moral. Os animo a echarle un vistazo. Sólo una muestra más de las incongruencias de la Iglesia. Rechazar los nuevos modelos de familia, los preservativos, el aborto…. Todo eso al mismo tiempo que encubren a tipos que se merecerían la máxima vergüenza pública además de la cárcel.

Cuando le hice el blog a mi madre, sabía que iba a tener muchas cosas que decir. Se ha puesto las pilas y ya controla su bitácora -más o menos-. Ha empezado a dar lecciones. La última recordándome (recordándonos) a través de Borges que hay que aprovechar la vida porque sólo hay una por delante. Es algo que siempre me ha transmitido. No se si se reencarnará en perdigón y pasará su otra vida encerrada en una jaula, pero, por si acaso, esta vida la está aprovechando y nos está enseñando a los demás a hacer lo mismo.

Curioseando por internet, he llegado a la página de Covadonga. Debo confesar que hacía tiempo que no le echaba un vistazo. Me ha encantado la viñeta que publica hoy. ¡¡Qué razón tiene!! No hay que soñar demasiado, que después nos acostumbramos.

 

Siguiendo con mi paseo internauta, he llegado a E-galeradas y me ha sorprendido el análisis que hace Sergio de la petición lanzada por 20 minutos para que haya un debate entre Zapatero y Rajoy en internet. También Juanlu ha hablado de este debate 2.0. Aunque los políticos han presumido de estar puestos al día en internet (con blogs, grupos en facebook y second life), creo que no habrá tal debate y veremos cómo el uso que nuestros políticos hacen de la red sigue siendo patético. ¿Cuándo se convencerán del poder de este medio?

Hemos superado un año más la nochevieja en el Rocío. Buenos amigos, estupendos ratos, geniales recuerdos… Ahora sólo nos queda un poco de resaca y falta de sueño. Me lo he pasado bien. Lo malo ha sido la dura vuelta a la realidad esta mañana. Encima con lluvia intensa que no ha parado en toda la mañana. ¿Por qué en Sevilla llueve como si nunca antes lo hubiera hecho?