Teresa Baena, no todo el talento se va de Sevilla

Por suerte, no todo el talento huye de Sevilla. Hay algunos que se quedan y consiguen despuntar. Es el caso de Teresa Baena, diseñadora y modista. Conocí su trabajo hace tiempo pero hasta ahora no me había parado a mirarlo con detalle. Confieso que lo he hecho gracias a un buen vídeo que ha captado mi atención. Necesitamos más gente así que nos recuerde que desde Andalucía y España aún se pueden hacer cosas, que no todo está perdido. Eso sí, no puedo quedarme sin decir que una buena web y algunos otros canales de comunicación le harían mucho bien a su marca.

YOU TUBE PARA EL GUGGENHEIM

El museo bilbaíno conoce el poder de You Tube y ha decidido aprovecharlo. Quieren que la gente joven participe y se acerque al arte moderno.

Coincidiendo con la exposición Cosas de Surrealismo, han puesto en marcha un concurso de video-creación on line a través de su canal en YouTube. Se propone a los internautas que expresen su visión personal de este movimiento en una pieza de entre 20 segundos y 5 minutos.

De todos los que se presenten, la Fundación seleccionará tresque serán incluídos en una de las secciones de la muestra que se podrá ver del 21 de agosto hasta el 7 de septiembre.

¿RECORDAR A HITLER O ARRANCARLE LA CABEZA?

Hace varios meses que estuve en Berlín, una ciudad que me enamoró. Me pareció un lugar muy interesante en el que aprender y recapacitar sobre la historia mundial reciente. Berlín te hace pensar a cada paso, recordar la historia, reflexionar sobre por qué pasan ciertas cosas…

Hubo algo que me pareció intuir y que llamó mi atención. Creo que todavía los alemanes no saben muy bien qué hacer con la figura de Hitler. Siguen asfixiados por ese lamentable capitulo de su historia. Es complicado. Dejarlo en el completo olvido sería absurdo, pero tienen miedo a que cualquier intento de recordarlo se interprete como atrevimiento. Además, se encuentran con el problema de que necesitan evitar a toda costa cualquier lugar o imagen que se pueda convertir en alguna especie de santuario para los neonazis.

En el centro de Berlín, justo al lado del monumento judío, hay una explanada de tierra que sirve de aparcamiento para coches. El genial guía que teníamos nos llevó allí y no entendíamos por qué. De repente, lo descubrimos. Estábamos sobre el búnker en el que había muerto Hitler.

Nunca había pensado en qué habría sido de ese lugar, pero desde luego no me imaginaba que estuviese totalmente olvidado. Ingenuamente pensé que se podría visitar. Lo intentaron destruir, pero sólo lo consiguieron en parte. Así que decidieron dejarlo enterrado para evitar que fuese lugar de recuerdo del dictador. Sólo una pequeña placa indica al turista en qué lugar se encuentra.

Ahora este problema se repite en el Museo Tussaaud de Berlín. Exponer al dictador supone divulgar un símbolo nazi. Ha habido mucha polémica sobre si exponer o no una figura en cera de Hitler en su búnker. Han intentado cerrar el asunto haciendo una figura del dictador en su momento de decadencia, encerrado y cercado por las bombas aliadas. Además, no se le puede fotografiar ni tocar para evitar el culto de los ultraderechistas. Sin embargo, el primer día de visita un visitante le ha arrancado la cabeza.

¿Qué crees que se debería hacer?

Inventos Inverosímiles

Hace tiempo escuché hablar de un artista-inventor catalán: Pep Torres. Hay quien lo define como un hombre del nuevo renacimiento que lo mismo escribe que diseña, que inventa, que hace música o que aparece en una tertulia de radio o de televisión.

 

Trabaja bajo la marca Stereonoise para idear nuevos productos, en la mayoría de los casos absurdos, consiguiendo gran ruido mediático. Ahora se expone parte de su obra en Madrid bajo el título “Inventarium: Cien objetos inverosímiles” con los que este artista-inventor pretende hacer a la gente la vida más fácil y agradable.

 

Para muestra, un botón. Media hamburguesa con un espejo detrás para aparentar al hambriento que come más de lo que realmente come.

 

Han hablado con él en El País. El inventor define la muestra como “una visión del futuro a través de sus objetos” y, al mismo tiempo, “una reflexión del presente, de cómo vivimos hoy en día”. De esa mirada nace, por ejemplo, la cama puzzle. En 2300, explica, “nadie en su sano juicio compraría un colchón de matrimonio que no fuera desmontable en dos dada la precariedad de las relaciones sentimentales”. Así, cuando dos personas se unen, cada miembro de la pareja aporta su mitad de una cama que se une fácilmente. Que se une, y se desune, claro.