Curioseando por internet, he llegado a la página de Covadonga. Debo confesar que hacía tiempo que no le echaba un vistazo. Me ha encantado la viñeta que publica hoy. ¡¡Qué razón tiene!! No hay que soñar demasiado, que después nos acostumbramos.
Retomo una sección que tenía desde hace tiempo abandonada. Estos son temas que a algunos les importarán, a muchos otros probablemente no. A mí me importan. Ahora toca hablar de políticos y elecciones.
Estoy hecha un lío. No se a quién votar. Mejor dicho, no se si votar a alguien o votar en blanco. Aunque siempre he tenido claro que nunca votaría al Partido Popular, sus dirigentes se encargan de recordarme cada día que no lo haga. Prefiero no ponerme a calificarlos porque me salen serpientes verdes por la boca.
Por si no tenía suficiente con Pío García Escudero, Zaplana o Acebes, ahora tengo que soportar las perlitas de Manuel Fraga. Los más benévolos dicen que quiere revisar el matrimonio homosexual, otros consideran sus declaraciones una amenaza. Lo que está claro es que los populares piensan revisar la ley de matrimonio homosexual y los rumores apuntan a que su intención es como mínimo cambiar el nombre por el de «unión civil» o algo similar. Hay quien cree que lo que de verdad quieren es eliminar las uniones entre personas del mismo sexo.
Mientras tanto, la plataforma gay del PP pide el voto en blanco mientras el partido no retire el recurso de inconstitucionalidad contra la ley. Y la comunidad homosexual pide a los populares que dejen clara su posición en este tema antes de las elecciones. ¿Qué pasará ahora mismo por la cabeza de un homosexual votante del PP? A mí, me daría sencillamente vergüenza.
Esto sólo me deja una cosa buena. Ya se a quién votar.