INVISIBLES

No hay nada que sea invisible. Sólo hay cosas que no queremos ver. Porque no interesa a nuestra conciencia, porque nos da miedo, porque no sabemos cómo hay que solucionarlo… Esto hay que cambiarlo. Y además urge hacerlo ya.

 

Ésa es la intención del documental «Invisibles» de Médicos sin Fronteras que vi ayer. Me gustó y me hizo pensar. Eso un jueves por la noche no está nada mal. Está producido por el actor Javier Bardem. Recoge cinco historias de distintos puntos del mundo que tratan de despertar conciencias, dirigidas por Wim Wenders, Isabel Coixet, Fernando León de Aranoa, Mariano Barroso y Javier Corcuera.

 

Bardem contó que ‘Invisibles’ surgió cuando conoció la labor de Médicos Sin Fronteras en 2004 sobre el terreno. Cuando fue a Etiopía, uno de los médicos le dijo: “Nosotros somos los que tratamos a los invisibles”. La expresión se le quedó grabada y se puso manos a la obra.

 

Durante las cinco historias, las imágenes se usan para hablar de esas epidemias mudas que son el Chagas en Bolivia con “Cartas a Nora” y la enfermedad del sueño en la República Central Africana en “El sueño de Bianca”. También se da voz a los civiles convertidos en objetivo de guerra en Uganda en «Buenas Noches, Ouma», se muestran las secuelas de la violencia en Colombia con «La voz de las piedras» y se nos habla de las agresiones sexuales en la República Democrática del Congo.

 

En palabras de MSF, «Invisibles» son aquellos a los que no queremos ver, pero que acaban apareciendo detrás de nuestros miedos y aprensiones, entre otras cosas porque nunca dejaron de existir. Son las víctimas de las crisis olvidadas .

Os dejo aquí un pequeño trailer para que os animéis a verlo.

MI MADRE ES BLOGUERA

Señoras, señores… ya puedo decir esto públicamente: ¡¡Mi madre es bloguera!! Lo he conseguido. Por fin. Lo intenté animándola por las buenas, pero no dio resultado. Se la tenía guardada para el día de reyes y, entre todos los demás regalos, le colé un blog. Me encantó eso de regalar un blog.

 

Aunque pueda llegar a parecer un regalo algo cutre, a ella también le gustó. Por las buenas, le daba un poco de pereza crearse uno; pero por las malas, ha aceptado entusiasmada el reto de convertirse en bloguera. El título lo elegí yo, aunque no se si lo cambiará algún día. «Aprovechando la coyuntura» se convierte desde ahora en su pequeño rinconcito en la red. Siempre me hizo gracia todo lo que ella usa esa frase cuando quiere mandarte a hacer algo que seguro no te va a apetecer….

 

Está como un niño con zapatos nuevos. Incluso ya ha experimentado sus primeros problemas con wordpress (borrar un post y tener que repetirlo, superar el paso de cómo enlazar las fotos desde flickr…). Se queja un poco porque dice que ¿qué ha hecho ella para merecer esto? pero en el fondo sabe que yo sólo le he devuelto la pelota.

 

Dice que lleva con agradable peso su regalo de reyes. Está como un torero al salir de la plaza antes de una corrida. Acepta el reto de postear y asegura que no piensa abandonar. La verdad es que algo de reto sí que tiene; hasta ayer no tenía ni idea de cómo se hace un blog y se limitaba (como buena madre) a visitar el mío.

 

Pero acepta que tiene lo que se merece. Es lo que tiene criar a hijos hiperactivos y con inquietudes. Tanto estimularnos para ser vivos, para tener hobbies, para intentar ser buenos en aquello que nos gusta, para probar lo nuevo…

 

Cada uno lleva su cruz. La mía ha sido salir una culo-inquieto que se apunta a mil cosas, que no para de maquinar, de pensar en qué más le queda por aprender, de apuntar cosas en la lista de lo que le gusta, de empaparse de todo lo que puede,… ¿De dónde vendría si no mi hiperactividad con tocar el oboe, la guitarra, estudiar sociología en mis ratos libres, estudiar inglés, apuntarme a los cursos que pillo, el gimnasio, el blog, los viajes? ¿Por qué si no me animó a estudiar periodismo en Madrid cuando me podía haber quedado en Sevilla, a conocer a más gente, a abrir mi cabeza? Y me ahorro nombrar lo que tengo pendiente como la fotografía, más viajes…..

Como decía, cada uno lleva su cruz. La suya ahora es convertirse en bloguera. Suerte y bienvenida.