CARTA A UN AMIGO

Ha llegado el otoño. Por fin. Época de lo que venimos hablando estos días: melancolía, reflexión, nostalgia, ratos sin hacer nada, tardes para pensar, noches de conversación, mañanas perdidas,….

En un rato de melancolía, me he puesto a pensar en todos los amigos (buenos) que tengo. Me gusta tener los suficientes pero poder contarlos sin problemas. Pocos pero muy fieles. Se que no me van a fallar.

Me he acordado de la “Carta a un amigo” de Jorge Luis Borges. Me encanta. Creo que no necesito poner destinatarios concretos. Quienes saben que lo son, se darán por aludidos.

No puedo darte soluciones para todos los problemas de tu vida, ni tengo respuestas para tus dudas o temores; pero puedo escucharte y buscarlas junto contigo.No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro; pero cuando me necesites estaré junto a ti.

 

No puedo evitar que tropieces. Solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas.Tus alegrías, tus triunfos y tus éxitos no son míos; pero disfruto sinceramente cuando te veo feliz.

 

No juzgo las decisiones que tomas en la vida. Me limito a apoyarte, a estimularte y a ayudarte si me lo pides. No puedo trazarte límites dentro de los cuales debes actuar; pero sí te ofrezco el espacio necesario para crecer.

 

No puedo evitar tus sufrimientos cuando alguna pena te parta el corazón; pero puedo llorar contigo y recoger los pedazos para armarlo de nuevo. No puedo decirte quién eres, ni quién deberías ser. Solamente puedo quererte como eres y ser tu amigo.

 

En estos días oré por ti. En estos días me puse a recordar a mis amistades más preciosas. Soy una persona feliz: tengo más amigos de lo que imaginaba. Eso es lo que ellos me dicen, me lo demuestran. Es lo que siento por todos ellos. Veo el brillo en sus ojos, la sonrisa espontánea y la alegría que sienten al verme.

 

Y yo también siento paz y alegría cuando los veo y cuando hablamos; sea en la alegría o sea en la serenidad.En estos días pensé en mis amigos y amigas y entre ellos, apareciste tú. No estabas arriba, ni abajo, ni en medio. No encabezabas ni concluías la lista. No eras el número uno, ni el número final.

 

Lo que sé es que te destacabas por alguna cualidad que transmitías y con la cual desde hace tiempo se ennoblece mi vida. Yo tampoco tengo la pretensión de ser el primero, el segundo o el tercero de tu lista. Basta que me quieras como amigo. Entonces entendí que realmente somos amigos.

 

Hice lo que todo amigo; oré, y le agradecí a Dios que me haya dado la oportunidad de tener un amigo como tú. Era una oración de gratitud, porque tú le has dado valor a mi vida.

RACISMO

En los últimos días, no hago más que escuchar noticias que me dejan claro el nivel de racismo que sigue existiendo. Todo esto me hace plantearme muchas cosas y a la vez me hace sentir asco pensar que existe todavía gente así.

El sábado hablando con mi hermano que está de Erasmus en Suiza comentábamos el tema de las elecciones en este país. La verdad es que tengo que reconocer que no estoy al día de los problemas de Suiza, pero ya tenía noticias de que es un país donde hay algunos sectores bastante xenófobos.

Siendo así, supongo que no debería sorprenderme que un partido de extrema derecha y discurso racista haya ganado las elecciones. Lo que sí me ha sorprendido ha sido lo que me contaba Alberto de que toda Suiza estaba “forrada” con los carteles de campaña de este partido. En él, se veía cómo un grupo de ovejas blancas expulsaban de su territorio a patadas a una oveja negra. Todo esto con la aclaratoria frase de “Por tu seguridad“.

 

Ahora en barcelona hemos visto una nueva cara -más cercana- del racismo. Un joven ha insultado y golpeado en la cabeza a una niña ecuatoriana sin más motivo que el ser de otro país. Ahora dice que estaba borracho, pero en las imágenes que se han visto por televisión parecía tener el suficiente equilibrio y puntería. La fiscalía de momento ha ordenado su detención.

Hablando con gente, surge el debate de si alguien debería haber ayudado a la chica. Las opiniones son muy diversas. Por un lado, hay quien considera inadmisible que el otro chico que estaba en el tren no saliese en defensa de la niña. Por otro lado, somos muchos los que consideramos que no es cuestión de negar ayuda a nadie, sino que con un tipo así, una persona sola no tiene nada que hacer y puede llegar a correr el mismo peligro.

Para rematar, acabo de leer que ha muerto un joven en Valencia por intentar mediar en una pelea. Un hombre estaba agrediendo a su novia, el chico vió la escena e intentó socorrerla. Recibió un puñetazo y, tras varios días en el hospital, ha muerto.

No se si seré una cobarde, pero creo que si yo hubiera estado sola en el vagón de Barcelona, tampoco habría ayudado a la chica. Si hablamos de un vagón repleto de gente, es otra cuestión.

CASUALIDADES DE LA VIDA: La mini-excursión del desayuno

Casualidades de la vida. Hace unos días empecé a ver en televisión la nueva campaña del gobierno para fomentar los buenos hábitos de la gente al desayunar. Ésta es una de las comidas más importantes del día y yo personamente suelo desayunar bien. Entiendo que es una sana costumbre que hay que fomentar porque, por eso de las prisas, hay quien sale de casa sin desayunar o quien lo hace mal y a la velocidad del rayo.

Casualidades de la vida. Ayer leí un reportaje que decía que una de las cosas que más irrita a los empresarios y a la clase directiva de las empresas en general es el absentismo laboral en cualquiera de sus facetas. Resaltaban que parte del problema es el “absentismo parcial” que se produce en muchas oficinas a ciertas horas de la mañana cuando la gente sale a desayunar.

Casualidades de la vida. Yo siempre he desayunado en casa porque en mis trabajos no me dejaban salir (más que nada porque había que fichar a las entradas y salidas de la oficina y sería bastante evidente). Tan sólo cuando trabajé en OMD nos daban el desayuno en la cafetería de la oficina, pero lo organizaba la empresa y ya se encargaban de que ese tiempo lo trabajásemos antes o después.

Casualidades de la vida. Esta mañana no he venido a trabajar hasta las 10.30 de la mañana; no por placer sino porque hasta esa hora el catarro que se ha instalado en mi cuerpo no me ha dejado moverme. Cuando venía de camino a la oficina, he tenido una de esas sensaciones que te hacen sentir una de las personas más idiotas del planeta.

Me he acordado de “Desayuno con diamantes”, no por la película en sí, sino por el título. Me explico. Se de sobra que hay mucha gente que sale del trabajo a desayunar con sus compañeros de oficina, pero las imágenes de hoy me han parecido demasiado.

A esa hora, he visto grandes grupos de gente que deduzco son compañeros de trabajo desayunando en cafeterías tranquilamente. Por la calle, había miniexcursiones de los que ya habían desayunado y volvían a los ordenadores, y de los que salían en busca del café y las tostadas.

Todos con cara de felicidad, de relax, de no estar estresados. He entendido por qué llamar a cualquier sitio entre las 9.30 y las 11.00 de la mañana es inútil porque la gente siempre ha salido. Dudo que todos los que estaban en la calle sean funcionarios. Lo digo por eso de romper el estereotipo.

En mi oficina nadie sale a desayunar. Debemos ser de esos pocos que no tienen ningún “Desayuno con diamantes” y que a esas horas nos dedicamos a trabajar. ¿Somos los más idiotas del lugar?

En fin, se que muchos me tacharán de rara… pero qué quieren que les diga, a mí eso de perder una hora de trabajo desayunando cada día por costumbre, la verdad es que no me parece. ¿Será que los jefes les descuentan una hora cada día del salario?

CASUALIDADES DE LA VIDA: APROVECHANDO LA COYUNTURA…

Siempre me hacía gracia cuando mi madre me decía la frase de “Aprovechando la coyuntura…”. Sabía que justo en el momento que la estaba pronunciando, estaba pensando en decirme que hiciera algo que seguro no me iba a apetecer.A veces, era algo que me iba a apetecer tan poco (por ejemplo, hacer el cambio en el armario de la ropa de invierno a verano -cosa que siempre odiaré-) que ni se atrevía a sugerirlo, y cuando salía algún tema relacionado, aprovechaba la ocasión para largarlo. Ahora creo que ya me ha dado por perdida y ni siquiera lo intenta.

Pues bien, aprovecho la coyuntura del blog para dos cosas.

Primera: Ayer me lo había dicho “chivado” en parte Moeh, pero hoy Chiqui nos enseña la que será nueva cabecera de “El País” a partir del domingo. Ahora ya tendremos que ponerle el acento.

Segunda: Han puesto en marcha la décima encuesta de la AIMC sobre usuarios de internet. Yo ya la he hecho y os animo a todos los que tengáis 10 minutos libres a que la hagáis. Es una herramienta muy útil y gracias a ella vamos demostrando la evolución de este medio.


De momento, eso es todo. Hasta que se me ocurra otra.

ALQUILAR A PRECIO DE COMPRA

Sevilla está consiguiendo unir gran parte de la ciudad a través de carril bici. Cada día veo a más personas que optan por las bicicletas para ir a trabajar, más ahora que se ha ido el calor. Una iniciativa sana en todos los sentidos.

Desde el principio apoyé esta iniciativa del Ayuntamiento. No soy de esos que se han dedicado a criticar lo que se ha hecho mal. Es cierto que la ejecución de las obras podría haber sido mejor y que hay muchas cosas que mejorar, pero la idea ha sido buena y ponerla en marcha no era fácil en una ciudad de calles estrechas, pocas grandes avenidas y conductores nada acostumbrados al tráfico de este tipo de vehículos.

Como muchos sábéis, fui de las primeras en comprarme una bicicleta cuando se inauguró el carril y durante un mes la usé como medio casi exclusivo de transporte. Por desgracia, me la robaron y nunca más la ví. Critiqué que el ayuntamiento no hubiese puesto sistemas de aparcamiento con seguridad para que esto no pasase. Después de eso llegó el calor y tampoco me planteé otra alternativa.

Ahora que el calor empieza a irse, he empezado a pensar en volver a venir de nuevo en bicicleta a trabajar. Como la primera me la robaron y ahora se ha puesto en marcha el alquiler de bicicletas Sevici, iba a sacarme la tarjeta para alquilarla.

La información que tenía era que la podías coger en cualquier punto, devolverla donde quisieras, que la primera media hora de uso era gratuita y que a partir de ahí el coste era bastante bajo. Lo que no conocía era el tema de la fianza.

Resulta que para sacarte la tarjeta debes depositar una fianza nada más y nada menos que de 150€. Esta cantidad no la puedes recuperar durante todo el tiempo que hagas uso de las bicis. Teniendo en cuenta que lo lógico es sacarte la tarjeta anual, eso supone que no recuperas el dinero en un año y que, si renuevas al año siguiente, sigues sin ver ni un euro.

Hay bicicletas nuevas que se pueden comprar por esa cantidad, por menos y por más (eso ya depende del gusto de cada uno). Entonces ¿por qué alquilar una bicicleta por la que tengo que pagar una fianza más el coste por usarla por el mismo dinero que me costaría tener una propia?

Si lo que quieren es fomentar el uso de este transporte, deberían haber puesto una fianza bastante más baja para animar a la gente a usarla. La excusa supongo que serán los robos, pero considero que hay que ser bastante idiota para robar una bicicleta de éstas. Primero porque es obvio que la has robado, y segundo porque no creo que nadie la compre de segunda mano. Si es por los posibles daños al vehículo, también podrían cobrarse la fianza sólo en el caso de que pase algo.

Yo soy incapaz de resolver este dilema. Me siento idiota pagando 150€ de fianza, pero tampoco quiero comprarme otra bicicleta porque seguro que me la roban (los aparcamientos con seguridad siguen sin existir). Así que de momento, vengo andando al trabajo.