«Cuadernos de Kabul» de Ramón Lobo

Ramon Lobo por moeh.es«Historias de mujeres, hombres y niños atrapados en una guerra«. Así resumen en una frase Ramón Lobo estos cuadernos en los que recopila una serie de artículos que publicó en el diario El País durante su estancia en Afganistán para cubrir las fallidas elecciones presidenciales de 2009.

Un trabajo en el que decidió viajar para contar historias de personas a las que el destino ha negado el derecho o la suerte de protagonizar y dirigir su propia vida. Viajar y contar, dar voz a los que no la tienen. Con suerte remover al menos conciencias. Como mínimo, dejar constancia de pequeñas-grandes historias de vida de las víctimas de la guerra para que nadie pueda decir aquello de no lo sabía.

Él mismo lo decía después en su blog. Ésta es una recopilación de historias donde

no hay políticos ni militares; tampoco señores de la guerra y narcotraficantes. He preferido dar voz a los protagonistas, a las víctimas, a los civiles que tratan de sobrevivir en medio de la pobreza, la injusticia y la guerra. Tampoco suenan en estas páginas disparos ni se escuchan bombas (quizá alguna, pero poco). No es un espacio para combates sino para sus consecuencias, para la gente que escucha y habla, que narra sus historias, para personas que tienen y dan esperanza.

No es un libro sobre la guerra. Ni siquiera sobre lo que pasa en este país. Es una retrato humano sobre la vida de las personas cuyas vidas se tienen que desarrollar en Afganistán. Cómo viven, cómo sobreviven. Mientras lo leía, no pude resistirme a copiar algunas de sus frases para compartirlas después aquí:

En Afganistán están acostumbrados a morirse de guerra antes de que les llegue una enfermedad. Es la ventaja del tercer mundo, no hay que preocuparse por la salud, que ya viene dañada de origen.

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Roma

Rome, just behind the cornerSon las 9 de la mañana. Me quedan 5 horas de trabajo y después… tendré por delante 5 días en Roma en la mejor compañía. No es un mal balance. Además, me servirá de relax y desconexión después del último mes y del periodo de incertidumbre que creo se avecina nada más vuelva.

Me marcho a la ciudad del tíber, las siete colinas, los museos, el vino, el expresso, la pasta y la pizza, la mitología, el recuerdo de los grandes imperios… Después del EBE y de unos 2 meses de ir a mil por hora por múltiples razones, esto me obligará a echar el freno.

En principio, me resulta un viaje atípico. En cualquier otro momento llevaría perfectamente leido y preparado cada sitio que voy a visitar, cada restaurante al que ir, cada esquina en la que parar a tomar un café. Creo que será mi primer viaje con tanto factor sorpresa.

Prometo aprovecharlo, contar y traer muchas fotos. Eso me servirá de excusa para retomar el blog, de nuevo en estado de semi-abandono. Nos leemos a la vuelta.