Muchos de vosotros ya lo sabéis. El próximo 5 febrero me marcho a Dublín a estudiar inglés. Después de meditar un tiempo cuál era la mejor forma de aprovechar este periodo sin trabajo, decidí que era la ocasión perfecta para darme la oportunidad de vivir fuera de España por un periodo relativamente largo.
Tras valorar diferentes destinos que cumplieran todos los requisitos que tenía en la cabeza, Dublín se perfiló como el destino perfecto para pasar un tiempo conviviendo con una familia irlandesa, conociendo el país y dándole el empujón definitivo al inglés.

Hoy me han comunicado que ya tengo familia y casa confirmada. He tenido la suerte de ser aceptada por Nuala, una mujer retirada (son las más «cotizadas» por los estudiantes, ya que según me cuentan tienen todo el tiempo del mundo para hablar contigo y enseñarte su país), que me acogerá en su casa, con su jardín y su pequeño perro.
Viviré en el barrio de Ranelagh, del que lo desconocía todo hasta hace un rato. Bicheando por internet, he encontrado a un español que habla maravillas de la vida en este barrio y que me ha enseñado las primeras fotos, así que estoy más emocionada si cabe. Lo mejor es que estoy a 20 minutos del centro de Dublín y a 15 minutos caminando de la escuela de inglés.