Ayer me mojé e hice mi propuesta para que P+DH [periodismo + derechos humanos] reciba el Premio Salmerón de Derechos Humanos, tanto por su labor periodística (el equipo de periodistas que está detrás es de los que se escriben con mayúsculas) como por su afán de difundir los valores de los derechos humanos a través de las nuevas tecnologías.
P+DH es un nanomedio de comunicación digital dirigido por el Pulitzer Javier Bauluz, un laboratorio de pruebas para buscar la mejor vía de compatibilizar el ejercicio del periodismo con su función social. P+DH nace del impulso del Manifiesto Periodismo y Derechos Humanos, firmado por algunas de las intelectuales y periodistas más prestigiosos de España.
En pocos meses, P+DH ha constituido una creciente y fiel comunidad alrededor de sus contenidos. Utilizan twitter (355 seguidores de @pmasdh), Facebook (970 fans) e internet para la difusión diaria de periodismo de producción propia y con enfoque de derechos humanos. Algunos ejemplos:
Ayer por la tarde fuimos muchos los que estuvimos conectados viendo on line la presentación que Juanlu ya había anunciado. El streaming se comportó como un campeón y nos aguantó a muchos atentos a las palabras de Javier Bauluz, director del proyecto.
La presentación de su proyecto confirmó las sospechas que ya teníamos desde hace tiempo. Este equipo está y va a estar haciendo grandes cosas. Son buenos profesionales y encima tienen ganas, ideas y compromiso. Desde hace tiempo sigo a Juanlu, Jessica y Lydia y sus trabajos son una excelente muestra del compromiso social que tanto se echa de menos en el periodismo.
Para los que no los conozcan, nada mejor que pasar por sus blogs o echar un vistazo a los trabajos que tienen colgados en la web. Los documentales son mis favoritos, así que los recomiendo especialmente.
Ayer se celebraron las jornadas de Nuevas Tecnologías en Sevilla organizadas por la Asociación de Periodistas Digitales de Andalucía. Los blogueros que estuvimos intentamos ir twitteando lo interesante para aquellos que nos habían pedido seguirlo. Al final, parece que se confirma que el liveblogging ha dejado paso al microblogging en este tipo de saraos.
Empezamos la mañana con un Ramón Lobo que puso a la tecnología en su sitio y fue disparando verdades como puños sobre el periodismo.
El gran periodismo no va a morir, se va a transformar.
Los grandes maestros de pelo blanco enseñan a convertir las pequeñas historias en grandes historias.
Ésta es la esencia del reportaje: ir al lugar de los hechos, al punto donde saltó la noticia y tirar de la madeja.
La ventaja de las nuevas tecnologías es que hace que desaparezca el muro para crear un medio.
Un periodista no puede comprender un conflicto entero, pero a través de la historia de una familia, sí puede entenderlo.
Acabó hablando de los peligros que generan las prisas y respondiendo con preocupación a la pregunta de Javier Barrera: “¿Quién nos enseñará el periodismo de verdad cuando los maestros ya casi no están?”
Jaime estévez: El periodista tiene que aportar criterio y ser hilo conductor
Ícaro Moyano: El medio tiene que ir a los sitios en los que está la conversación
Rosa Jiménez: Hay nuevas fuentes de calidad que pueden complementar la información que se hace en los medios (…) El periodista debe ser un gatekeeper exremo que filtre la información de los nuevos emisores (…) hay nuevas fuentes de calidad que pueden complementar lo que se dice en los medios”
Ya por la tarde hablamos de precariedad laboral, una mesa que generó bastante debate. Aunque al principio la cosa estuvo tensa porque los ponentes parecieron ir a hablar de su libro y tardamos en llegar a lo que nos interesaba, al final sacamos buenas conclusiones. Los que estaban en la mesa se llevaron algún rapapolvo, pero creo que todos les acabamos reconociendo el mérito de haberse subido con nosotros a conversar de un tema espinoso que toca sensibilidades. Juanlu Sánchez se llevó la palma de entre el público sentenciando algo con lo que casi todos estuvimos de acuerdo
La precariedad al final hace que la gente brillante no esté en los medios.
Han dicho algo…