6 ideas esenciales que debes entender sobre Social Business

Social media illustration in doodle styleHace algunas semanas, leía ideas y estrategias interesantes para empresas sociales en un informe realizado por el equipo y colaboradores de Sprinklr: ‘How the Most Social Brands do it‘.

En concreto, Olivier Blanchard (@TheBrand builder) me recordaba algunas claves que debemos no sólo entender sino poner en práctica y no olvidar si de verdad queremos construir negocios sociales.

Es importante dar un paso atrás cada cierto tiempo y olvidarse de la tecnología para evaluar al margen de ésta qué necesitan las empresas para el Social Business. Ya sabemos que esto no va sólo de herramientas. También va de un cambio de cultura organizacional.

Olivier hablaba de algunas lecciones que se pueden aprender de organizaciones que han conseguido triunfar gracias a sus esfuerzos en Social Business.

1. ‘Social’ es algo que eres, no algo que haces.

2. Hacer marketing en los canales sociales no es ser ‘Social’.

3. La ‘transparencia’ no puede ser sólo una palabra.

4. Cambiar tu modelo de gestión es crucial para desarrollar el ‘Social Business’.

5. La gente es más importante que la tecnología. Contrata a gente que se preocupa de la gente.

6. Habla menos, escucha más.

He escrito este artículo en el blog de Zyncro. Si quieres leerlo completo y aprender más sobre Social Business, pasa por aquí y déjame tus comentarios 🙂

Y tú… ¿quieres un Periodismo Humano?

caja-periodismo-humano Después de meses y meses de mucho curro, empezamos a acercarnos al lanzamiento de la que será una nueva forma de hacer periodismo. Periodismo Humano está ya a punto de nacer. Son muchas, innumerables, las razones para apoyar a un proyecto hecho con cariño, ganas, responsabilidad y con profesionalidad.

¿Por qué deberíamos querer un periodismo humano? A ver si algo de esto te sirve…

Queremos un periodismo humano porque el periodismo es humano o no es. Porque lo que no sale en los medios sí existe y no contarlo tiene sus consecuencias. Porque preocuparse y no ocuparse es perder el tiempo.

Queremos un periodismo humano porque el ser humano es la medida de todas las cosas, el centro y no lo colateral. Por civismo, por respeto, porque nos lo merecemos.

Queremos un periodismo humano porque necesitamos volver a saber por qué quisimos ser periodistas. Porque no nos resignamos. Porque se puede ser responsable, ético, honesto, concienciado y, además, ser feliz. Porque el periodismo, como la vida, empieza por las cosas pequeñas.

Queremos un periodismo humano porque queremos que hacer periodismo sea contar la historia más fantástica de todas, que es la realidad. Porque queremos medios que amplíen miradas y fronteras, no que empequeñezcan nuestro mundo. Porque de tanto informar nos hemos olvidado de servir. Porque nos importa, además de qué pasa y dónde pasa, ¡por qué pasa y a quién le pasa!

EXPERIODISTAS

Muy recomendable echar un vistazo con humor pero también con ganas de reflexión a esta campaña para salvar la profesión más bella del mundo a la que llego a través de P+DH.

Salvar un periodista es una sarcástica campaña que, más allá del misterio, refleja una situación absolutamente común y mayoritaria en el oficio del periodismo tradicional.

Es complicado hacer ver a personas que no tratan rutinariamente con periodistas que sí hay un elemento diferente en esta profesión que, aunque es cierto que “bueno, eso pasa en todos los trabajos”, la materia prima con la que trabajamos, la información, lo vuelve todo mucho más limpio o más sucio, más reconfortante o más frustrante, más honesto o más irresponsable. “Por una vida digna, sé ex periodista”, dice el lema que encabeza los vídeos.

Más vídeos de Ex-Periodistas.

Sinsabores de la profesión: periodistas becarios para sustituir a periodistas despedidos

Crisis del periodismo No voy a descubrir nada nuevo. Lo anuncio desde el principio. Pero espero recordar un par de cosas sobre esta profesión que no por haberse convertido en malditamente usuales deben dejar de sorprendernos ni ser denunciadas.

El Sindicato de Periodistas de Madrid denuncia que el grupo Unidad Editorial tiene 90 becarios haciendo trabajo ilegal después de despedir a 164 personas.

Después de haber despedido a 164 personas, la empresa ha decidido que muchos becarios pueden realizar el mismo trabajo que los redactores –sobre todo, en internet–, aunque no tengan ninguna experiencia profesional, y les ha prorrogado los tres meses de prácticas de verano hasta que completen ¡UN AÑO! En esas condiciones hay casi 90 estudiantes. Sólo en la redacción de EL MUNDO y EL MUNDO.es trabajan como redactores 30 becarios.

En esta ocasión, le ha tocado la noticia a este grupo pero lo tristemente cierto es que esta situación se repite en demasiadas redacciones repartidas por todo el país. Tenemos un periodismo precario, si no me creen vean el Informe Anual de la Profesión Periodística 2009. El problema es que han logrado convencer a los estudiantes de que ser becario durante un mínimo de 2 años por un sueldo ridículo (todavía recuerdo a una compañera de facultad que trabajó durante meses a cambio de que le pagaran el bonobús en Madrid) o incluso inexistente es un paso obligado para empezar a ganarse la vida.

Cierto es que es un paso previo que puede ser bueno y necesario, pero que debe tener su plazo acotado a unos meses (de 3 a 6 me parece razonable) y que no puede prolongarse más allá de eso.

Personalmente, creo que he tenido suerte. Aunque he trabajado por sueldos muy bajos al principio, nunca he tenido que pasar por un período de esos interminables de prácticas. Pero también se que soy una de esas excepciones con suerte.

Ahora incluso empiezo a observar algo que me preocupa más. Compañeros de profesión del círculo cercano a los que sus jefes les proponen (en medios y en gabinetes de comunicación) despedirlos, que cobren el paro, pero que sigan trabajando las mismas horas ilegalmente a cambio de que ellos les igualen la diferencia hasta su sueldo anterior en “negro”.

Actualización 13:02. De estos, algunos aceptaron y se encuentran trabajando cobrando en dinero sucio, pero “hay que sobrevivir” me dicen. Los que no aceptaron, están en el paro o en un sitio nuevo.

Ya lo avisé al principio. No iba a descubrir nada nuevo, sólo a recordar algunos de los sinsabores y males de esta maravillosa profesión.

Lo tremendo del despido de Jorge Ibeas

Se que llego tarde a comentar esta noticia, pero no podía perdonarme el no haber dicho nada al respecto. Jorge Ibeas se ha convertido ya en algo así como un héroe del periodismo.

Ibeas trabajaba en Canal Bizkaia, una cadena en la que se han sucedido en los últimos meses los despidos. El último conocido ha sido el suyo. Después de que pusieran en la calle a 5 compañeros, Ibeas se atrevió a denunciar en su programa la disconformidad con estas decisiones y a criticar directamente la incompetencia de su jefe.

Obviamente, lo han echado por una falta grave y sin indemnización. Imagino que Jorge ya sabía que eso ocurriría mientras lo hacía, pero decidió irse cantando verdades y demostrando tener agallas. Por desgracia, cada vez más vemos que en el periodismo se buscan meros reproductores de notas de prensa y se crucifica a las mentes críticas, consecuentes y que quieren contar las cosas como de verdad son, sin maquillaje alguno.

Ha demostrado ser un profesional de raza y aunque muchos medios deberían estar rifándoselo, todavía sigue sin trabajo. Como dice Sergio, ése es el problema de las empresas periodísticas.


También Perogrullo ha dicho las cosas claras en este asunto

Cuanto mayor es el escepticismo de los periodistas, cuanto más crítica lleven puesta ente las orejas y menos se crean la propaganda y el masajeo de datos con que empresas, organizaciones e instituciones bombardean a los medios, mejor será el producto. La gente de la prensa tiene que ser agresiva, descreída, desconfiada y recelosa para que lo que escriben, presentan o locutan tenga algún interés. De lo contrario el periodismo que producen es banal, plano, una mera traslación de comunicados de prensa y relaciones públicas; en suma, algo carente de interés.

Pero es cierto que en el mundo de la empresa los Jorges Ibeas no son bien recibidos. Las empresas de la Era Industrial son estrictamente jerárquicas y conceden un valor desproporcionado a la obediencia y el amoldamiento a la cultura particular de la compañía. El conformismo personal se sobreentiende, valora y demanda; la crítica se rechaza y castiga.