12M. Algo no funciona.

Nada más levantarme me he propuesto a mí misma un ejercicio de periodismo. He encendido el ordenador, he abierto las webs de todos los diarios españoles. Hablaban de desalojo, policía, porrazos. Después, he buscado las portadas de esos mismos diarios en papel. Hablan (los que no lo ignoran o lo criminalizan) de un movimiento retomado, casi resucitado, con ciertas esperanzas mezcladas con parte de desilusión, incredulidad y un hilo reluciente de optimismo y de aliento recuperado.

Ayer la gente salió a la calle y llenó sitios como Sol. Para gritar un ¡eh, seguimos aquí! y recordarle al mundo que lo que tenemos no es lo que merecemos ni lo que queremos. No pasó sólo en España. El #12mglobal se extendió a muchas otras ciudades.

El objetivo era retomar las plazas, volver a analizar, hablar, pensar, verse las caras, comprobar que no eres el único que piensa diferente. Ver si se podía reactivar la memoria de un sueño porque lo que ha quedado claro es que el futuro no está en casa ni en el regazo de mamá y papá. Los ciudadanos están abochornados y lo que muchos tenían en mente era un ¡Ojalá! el 15M. Sí. Ha pasado un año.

Antes de que llegara la fecha se hablaba de qué iba a pasar ese día. Unos con nostalgia por lo que se consiguió pero con la esperanza perdida de recuperarlo, otros con miedo, muchos con ilusión. Sólo había clara una cosa: iba a pasar algo. El qué estaba aún por definir. El reto era cumplir las expectativas. ¿Se ha hecho?

Para mí sí. La gente ha salido a la calle y ha protestado. Ha demostrado fuerza. Ha dicho ¡yo con esto no estoy contento! ¿Hay que esperar más? Puede. Hay muchos análisis. Para mí el movimiento en sí es sólo eso. Un movimiento de protestas horizontal que no pretende más. Tampoco puede pretenderlo porque no funcionaría. Es “sólo” un movimiento ciudadano. Busca gritar y decir al mundo lo que la gente piensa; demostrar que no cualquier cosa vale, que no estamos dormidos, que no nos conformamos con cualquier cosa. Que ¡ya está bien!

A pesar de todo, es bien cierto que ayer era un día importante. El movimiento se enfrenta estos días a su madurez o su declive. Hay mucha gente implicada que se mira como pensando ¿seguiremos adelante?

El caso es que ayer todo cambió a las 5 de la mañana. El movimiento había llenado plazas y calles de España. La prensa enseñaba filas de gente con pancartas, caras de ilusión, de cabreo, de indignación. Pero a las 5 la policía entró en Sol y desalojó a los que andaban por allí. Se deja de hablar de euforia, de ganas, de fuerza. Se habla de palos, porras, gritos, tirones, detenidos, carreras.

¿Qué va a pasar ahora? Habrá que verlo. Habrá que esperar a ver qué pasa hoy. Esta tarde hay nuevas convocatorias a las 17:00 horas.

Un Gobierno en funciones no puede aprobar la ‘Ley Sinde’

Ante la previsible aprobación dentro de unas horas de la polémica Ley Sinde, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet seguimos manifestando -como hicimos en el Manifiesto de 2 de diciembre de 2009– nuestra firme oposición a una norma que incluye modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet. En principio no parece de recibo que un Gobierno en funciones adopte esta decisión en su último o uno de sus últimos Consejos de Ministros. Sería doblemente grave que se confirmaran las presiones ejercidas por EEUU, a través de su embajada en Madrid, como revelaron los cables de Wikileaks. En todo caso insistimos en estos razonamientos:

  1.  Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
  2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del Ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
  3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
  4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
  5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
  6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
  7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
  8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
  9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
  10.  En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Pásalo. Publícalo.

Yo votaré en blanco

Foto Juan Luis Sánchez - Periodismo HumanoPorque quiero seguir ejerciendo mi derecho a votar. Porque no creo en el proyecto de ninguno de los políticos que me ofrece Sevilla, que es donde me toca echar la papeleta. Es más, no es que no crea en sus proyectos, es que no creo en ellos.

Ayer miles de personas se echaron a la calle en todo el país para exigir que la democracia vuelva a ser real. Casi ningún medio se interesó de verdad por la noticia. Algunos se quitaron el cargo de conciencia de no sacarla haciendo alusión a algunas concentraciones de “parados, desahuciados y demás marginados”. Hasta donde yo se, muchos no éramos nada de eso.

Mientras tanto, los propios implicados iban contando la verdad en twitter bajo unas etiquetas que se llenaban de información, declaraciones, fotos, vídeos… #15m #15mani #nolesvotes

Los candidatos de Sevilla ayer callaron y hoy nos empiezan a bombardear en twitter contando su agenda semanal. Entérense. @zoidoalcalde @juanespadas @iusevilla @pilaresdiferente @Isabel_Ceballos: ¡No nos interesa su agenda semanal, nos interesa que hablemos de algo serio!

Por suerte, aún quedan algunos medios que quieren contar estas cosas bien. Y los hay que reflexionan y dicen con increíble claridad lo que está en la mente de muchos. Si no, lean a Rodolfo Serrano hoy.

Miles de jóvenes –dicen los periódicos- han salido a la calle el pasado día 15. No les ha llamado ningún partido político. Y no han pedido el voto para nadie. Un desastre porque son jóvenes, preparados, hartos, indignados.

Es una juventud desencantada. (…) Nadie les ofrece nada. Y ellos se echan a la calle ahogados por la falta de trabajo, por la falta de vivienda, por la falta de esperanza. (…)

Dentro de unos días la gente –ojalá que mucha- se echará a la calle a votar. Pero me temo que estos jóvenes no lo harán. No se sienten representados por ningún partido. Y a ninguna organización política parece importarle demasiado. (…)

Se equivocan los partidos. Se equivocan los candidatos que no han sabido o querido buscar a esa juventud desesperada. Estos jóvenes sin incentivos, con un futuro en el que sus pensiones, sus trabajos, sus viviendas, están en el aire, un día arrasarán con todo. Abandonarán a los políticos, buscarán nuevos horizontes, se darán cuenta de que en sus manos está la fuerza del cambio.

No hablo hoy de elecciones locales. ¿Para qué? hablo de esta juventud que está fuera. Que ha salido a la calle sin que nadie la convoque. ¿Cómo es posible que no preocupe el hecho de que miles de jóvenes se movilicen sin, aparentemente, nadie detrás, fuera del sistema?

Tal vez porque nadie quiere ver en estos jóvenes el futuro. Tal vez porque estos chavales han renunciado al voto. Tal vez porque las listas electorales las conforman gentes que, en su inmensa mayoría, les dobla o les triplica la edad. Gentes que, todavía se preguntan: ¿Pero qué quieren estos?

 

Actualización 28.05.2011.- Después leer muchos comentarios y opiniones de vosotros, quiero intentar poner un poco de claridad en el asunto. No es lo mismo votar en blanco que votar nulo. El voto en blanco es un voto válido, que sí cuenta para el cómputo final de los votos, que NO va a las fuerzas mayoritarias y que, por el sistema de reparto que tenemos en España, puede perjudicar a las fuerzas minoritarias porque hace que el saco de los votos sea más grande y el 3% que las minorías necesitan para salir representadas suponga conseguir un mayor número de votantes.

Por otro lado, el voto nulo es un voto ambiguo, que no se atiene a las reglas de votación, que NO suma en el cómputo global de votos emitidos, con lo cual es muy mala opción si lo que quieres es expresar disconformidad o cambiar en algo las cosas.

Hay alguien que lo explica mejor que yo: la diferencia entre votar en blanco, abstenerse y el No les votes.

It is not easy, man

En navidad he aprovechado para sacar tiempo y revisar algunas de esas muchas cosas que se apartan “para leer con más calma”. Tenía pendiente este vídeo de Sergio Caro que no podía ser mejor. Son poco más de 10 minutos, así que busquen un hueco y disfrútenlo. Directo. Sin medias tintas. El problema de la inmigración contado con fotografías, testimonios e imágenes. Un rato para pensar.

Sergio Caro lo cuenta así:

George Sunday da voz a este grave problema que no son más que palos de ciego contra una pared; síntoma evidente de que todavía no se ha encontrado una solución aceptable para el problema. Lo corroboran diversas ONGs y organizaciones de derechos humanos que creen insostenible lo que está ocurriendo casi diariamente en la frontera entre España y Marruecos.

Los intentos por cruzar la frontera se suceden prácticamente todos los días, a lo que se le suma el aumento de tecnificación de la valla que se resume trágicamente en más riesgos, en más muertes. A la situación citada anteriormente se añade graves abusos contra los derechos humanos. Muertes sin aclarar en la frontera; acoso, represión y tortura en los campamentos situados en el lado marroquí.

Y como ya nos cuenta George: “Te disparan a matar. Y no hay noticias, nadie, nada. No hacen nada al respecto. Todo el mundo se calla.”

Hotel “La Casona de Calderón” en Osuna

Aviso previo. Éste es uno de eso posts que una escribe en un momento de “berrinche” simplemente para canalizar el cabreo que tiene. No me hagan caso… o sí… según vean.

Este fin de semana estuvimos en Osuna visitando lugares enormemente interesantes. Habíamos reservado habitaciones en el hotel rural Casona de Calderón. He de admitir que el hotel es acogedor, agradable y limpio, tal y como se muestra en la web, y además a un buen precio. Habitaciones amplias y personal más que amable. El problema empieza cuando llegas destrozado de un día de turismo y pretendes dormir.

Cenas, subes a la habitación, te lavas los dientes y te tumbas en la cama. Cuando apagas el televisor que has tenido haciendo ruido de fondo, descubres el verdadero problema al que te vas a enfrentar. Amigo, no vas a poder pegar ojo hasta las 4 de la mañana. Salvo que hayas tenido la suerte de alojarte en una de las habitaciones que dan al patio, la noche transcurrirá tal como lo oyes.

Has tenido la puntería de elegir un hotel ubicado justo al lado de un concurrido bar de copas. Hasta las 3.30 horas de la madrugada te acompañará en la oscuridad de la noche el “tum tum pa” de los que están ligando justo a unos centímetros de tu cabeza; sólo una fila de ladrillos te separan de él. Ya que estás, incluso podrías pedirle que te subiera un gin tonic para que el rato pase de manera más agradable.

La cosa empeora si, por aquello de viajar con un grupo impar, has decidido convertir una habitación para 2 en una habitación para 3 con una cama supletoria. Aunque hayas insistido al hotel en que es una cama para una persona adulta buscando que te asegurasen que dormirías bien, te encuentras con una camita que deja tus pies colgando en el aire. Lo peor es que te cobran por este catre el mismo precio que por las camas en las que están durmiendo tus dos compañeros de ruta.

Con este cabreo encima, una baja a recepción y presenta su queja. “Mire Usted, aquí es imposible dormir… no sólo porque la cama sea como para ricitos de oro sino porque tengo al pinchadiscos sentado sobre mi almohada”. Como respuesta, al menos, una disculpa con buena intención.

Unas horas más tarde, bajo a desayunar y se me ha pasado el cabreo. Recogemos las maletas y bajamos a pagar antes de irnos. Cuando nos dan la factura, observo que no nos están cobrando la cama supletoria. Interpreto un gesto de buena voluntad para con el cliente que honra al establecimiento. “Bueno, nos han puesto una mierda de cama y hemos dormido en mitad de una discoteca, pero han tenido el gesto de no cobrárnosla”.

Contentos, a pesar de todo, volvemos a casa. Sin embargo, aún nos espera una sorpresa. Hoy por la mañana veo que me han cargado el coste de la cama supletoria en la tarjeta de crédito. A pesar de que la factura que me pasaron en el hotel quedó abonada; a pesar de que nadie me pidió autorización previa para ejecutar tal cargo…

Me pongo en contacto con el hotel. Surrealista respuesta. Me han pasado el cargo después de enviarme una factura “que debe haberle llegado por correo electrónico”. Sin embargo, no he recibido tal documento. Discuto con ellos y al final lo único que hacen es quedar en que me mandarán la factura correspondiente y que puedo proceder a poner la hoja de reclamación que considere.

Mientras tanto, por supuesto, he entrado en los foros en los que piden que valoremos nuestra estancia. Casualmente, después de enviar mi crítica dos veces, cuando pasan unos minutos se borran de la web… ¿Serán fantasmas?

Actualización 13:05 horas. El hotel ya me ha enviado la factura rectificada. Entiendo que con esta comunicación y el pago por mi parte de todos los servicios disfrutados, quedo en paz con ellos. No obstante, entiendo también que estoy en mi derecho a expresar mi malestar, a pesar de que ellos me digan que “estamos en nuestro derecho para reclamar cuantas acciones legales por difamación estimemos oportunas”.