LOCO MUNDO, MUNDO LOCO

Hacía tiempo que no dejaba por aquí una de esas noticias que te hacen pensar que el mundo está loco. Después de leer una nota de última hora, no tenía más remedio que dejarla por aquí porque, en efecto, me ha hecho pensar en que algo está pasando con tanta locura.

Un empleado ha matado a cuatro compañeros y se ha suicidado (después, claro) en una fábrica de plásticos de Kentucky. Según las primeras informaciones,  mantuvo una discusión con uno de los supervisores de la empresa, se marchó y volvió justo después armado y disparando contra sus compañeros.

Probablemente esto podría haber pasado en cualquier país, en cualquier fábrica y a cualquier hora. Pero también probablemente hay más posibilidades de que esto suceda en un país en el que las armas están al alcance de cualquiera.

De vuelta de todo…

Hoy estoy de vuelta; de vuelta de todo. El pasado jueves, con un petardo en el culo y sin tener ni un segundo en toda la mañana para colarme en el blog y despedirme, me fui a pasar cuatro días con amigas a Bilbao. Aprovechando que Vero se nos trasladó a vivir allí, hemos decidido ir a hacerle una visita que ha merecido muchísimo la pena.

El mini-viaje empezó como era de esperar. Después de dos semanas bastante tranquilas en la oficina, el jueves tuve un día de locos. De repente todo era urgente, todo se tenía que quedar entregado y, por supuesto, todo reclamaba mi atención en una mañana que se pasó volando.

Después de correr durante horas para dejarlo todo cerrado, cogí la maleta y me planté en el aeropuerto. Pido disculpas por haberme largado sin decir nada. Espero que no hayáis entrado demasiadas veces por aquí sin encontrar noticias nuevas en varios días.

Hoy he vuelto con las pilas cargadas y espero que con una buena noticia al hombro. Mañana prometo contar con pelos y señales estos días por Bilbao.