¿65 HORAS? NI DE COÑA

La semana pasada hablábamos del enorme e indignante retroceso social que supondría la ampliación de la jornada laboral a 65 horas como se pretende desde la Unión Europea. Si se aprobase, sería una buena patada en los huevos que mandaría nuestros derechos directos al cubo de la basura.

Creo que no podemos quedarnos callados. Por eso me uno a una protesta que se ha puesto en marcha en blogs. La cibercampaña ¿65 horas? Ni de coña. Hoy lanzan una web donde agruparán todas las protestas que se vayan generando en torno a este tema.

La propuesta de la comisión europea de aumentar la jornada semanal a 65 horas representa una lamentable involución y un atentado contra los derechos de los trabajadores.

Han sido muchos años de lucha, muchas generaciones de movilizaciones las que han hecho de Europa un lugar donde el concepto “derechos sociales” significa algo concreto. Si algo debe ser Europa es un espacio social donde los derechos de los ciudadanos deben respetarse y la propuesta de la comisión nos devuelve al siglo XIX, a las jornadas de sol a sol y a los sueldos de miseria.

La infame propuesta de la comisión, para ser efectiva, debe ser ahora aprobada por el parlamento europeo, e Internet debe convertirse en la vanguardia de la oposición a la misma.

ASÓMATE AL PATIO

Me encanta que llegue el verano. Hay que soportar el calor, pero empiezan muchas actividades organizadas al aire libre. El año pasado descubrí el cine de verano en algunas plazas de Sevilla. Recuerdo que fui a ver una película a la Plazuela de Santa Ana en triana. Fue genial.

Ahora me entero de la programación de Asómate al Patio organizada por la diputación. En agosto y septiembre repiten con el cine de verano. En julio habrá algunas actuaciones musicales interesantes. Algo que hacer una caluroso sábado por la noche.

Viernes 4 Julio: Pastora Soler

Sábado 5: Son de la Frontera

Viernes 11: Miguel Poveda

Sábado 12: Javier Ruibal

Viernes 18: Isabel Fayos

Sábado 19: Najwajean

Viernes 25: Marlango

Creo que me animaré con Miguel Poveda y Marlango. ¿Alguien se apunta?

ARRANCANDO LA SEMANA….

Hoy me está costando arrancar. Descansé mucho el fin de semana, para qué negarlo. Pero hoy no consigo que mi cuerpo se ponga a funcionar como debería. Llevo más de 1 hora sentada en la oficina frente al ordenador y aún me cuesta teclear. Pienso en que me gustaría estar tumbada en la cama leyendo un poco.

Sin embargo, tengo que ponerme las pilas. Hay cosas que me esperan. Tengo que intentarlo. ¿Alguien me da un empujoncito? Ya lo tengo… Voy a empezar a pensar que el jueves me voy a Bilbao de vacaciones 4 días…. Se me hace la boca agua….. Cuatro días por delante con amigas, una ciudad que conocer, el Guggenheim, el mar, los pintxos, los vinos, …..

Probaré también con un poco de música. Hurricane no puede fallar… Siempre me levanta el ánimo…

VIVIR EN UN COLEGIO MAYOR

No me cansaré nunca de repetir que una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida fue irme a estudiar la carrera a Madrid y hacerlo los 3 primeros años en un colegio mayor. En principio, tuve la tentación de quedarme en Sevilla en un piso con amigos, pero al final me decidí por lo mejor.

Madrid me abrió la mente, me brindó enormes oportunidades, me mostró infinidad de cosas diferentes y me dio algunos de mis mejores años. Llevo unos días recordando anécdotas del colegio mayor. Hay una chica que está intentando entrar en el San Juan Evangelista (el Johnny para los amigos) y la estoy ayudando para que la acepten.

Es cierto también que no todos los colegios son iguales y en eso el Johnny tiene infinitas ventajas sobre el resto. Nada de horarios, ni de normas estrictas, ni de controles, ni visitas prohibidas…. Al contrario, enorme convivencia, organización haciendo partícipes a todos, actividades para todos los gustos, fiestas, festivales, conciertos, …. Un colegio en el que los colegiales convivimos compartiendo todo y de donde siempre quedan los recuerdos y los buenos amigos.

Un gran ejemplo eran las novatadas. Lejos de las putadas de las que muchos hablan, de la vergüenza, de la ridiculización de los nuevos…. Las novatadas encantaban a todo el mundo. ¿Lo mejor? La noche de los albornoces. Nos paseaban en albornoz y con una papelera en la cabeza por toda Ciudad Universitaria.

¡Qué tiempos aquellos!